AMAR Y PERDONAR Evangelio viernes 16 de enero 2026
AMAR Y PERDONAR ES LA MISIÓN
Todo pecado perdonado libera a la
persona
Evangelio viernes 16 de enero
2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis
de Ibagué
“Jesús volvió a Cafarnaúm y se
difundió la noticia de que estaba en la casa. Se reunió tanta gente, que no
había más lugar ni siquiera delante de la puerta, y Él les anunciaba la
Palabra. Le trajeron entonces a un paralítico, llevándolo entre cuatro hombres.
Y como no podían acercarlo a Él, a causa de la multitud, levantaron el techo
sobre el lugar donde Jesús estaba, y haciendo un agujero descolgaron la camilla
con el paralítico.
Al ver la fe de esos hombres, Jesús dijo al paralítico: “Hijo, tus pecados
te son perdonados”. Unos escribas que estaban sentados allí pensaban en su
interior: “¿Qué está diciendo este hombre? ¡Está blasfemando! ¿Quién puede
perdonar los pecados, sino sólo Dios?”
Jesús, advirtiendo en seguida que pensaban así, les dijo: “¿Qué están
pensando? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: “Tus pecados te son
perdonados”, o “Levántate, toma tu camilla y camina”?” °°° Marcos 2, 1-12
La autoridad de Jesucristo para
perdonar pecados se convierte en sanación, liberación y vida nueva para
quien cree en su poder y su Gracia. Todo pecado perdonado libera a toda
persona. Pensemos en algunos ejemplos bíblicos: Quien demuestra mucho amor y
confianza en Dios, sus pecados serán perdonados. “Sus muchos pecados han sido
perdonados” Dijo a la mujer “Tus pecados te son perdonados” (Lucas 7, 47-48).
Quien encubre su pecado no progresa, quien lo confiesa alcanza la
misericordia. (Proverbios 28, 13). El Hijo de Dios perdonó a sus verdugos.
“Ellos no saben lo que hacen” (Lucas 23, 34). Jesucristo perdonó a una mujer
sorprendida en adulterio. “Vete y no peques más” (Juan 8, 1-11).
Dios no excluye a nadie; quiere
que todos nos salvemos y seamos felices junto a Él. No existe un pecado tan
grave que Dios no pueda perdonar; la generosidad de Dios no tiene límites. Amar y perdonar definen la misión de un
discípulo del Maestro. No hay razón para odiar a los demás. El mal se vence
con el bien. La guerra se termina con el diálogo. El pecado termina cuando
aceptamos la razón de empezar a vivir de nuevo. El rencor y la venganza no
existen en aquel que cree en Dios y hace su voluntad. (cfr. Levítico 19, 18).
La gran recomendación de Dios es
amar y perdonar. Dice el Maestro: “amen a sus enemigos y oren por los que los
persiguen, para que sean hijos del Padre celestial, que hace salir su sol
sobre malos y buenos”. (Mateo 5, 44-45). El perdón es una gracia y una
excelente bondad de Dios, que al mismo tiempo cualifica a una persona cuando se
acostumbrar a perdonar mas no a condenar a sus semejantes.
SI DESEAS
ESCUCHAR EL AUDIO DE ESTA REFLEXIÓN HAZ CLICK AQUÍ
https://youtu.be/k68E2MR87tc