15 de enero de 2026

AMAR Y PERDONAR Evangelio viernes 16 de enero 2026


AMAR Y PERDONAR ES LA MISIÓN
Todo pecado perdonado libera a la persona              
Evangelio viernes 16 de enero 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
            “Jesús volvió a Cafarnaúm y se difundió la noticia de que estaba en la casa. Se reunió tanta gente, que no había más lugar ni siquiera delante de la puerta, y Él les anunciaba la Palabra. Le trajeron entonces a un paralítico, llevándolo entre cuatro hombres. Y como no podían acercarlo a Él, a causa de la multitud, levantaron el techo sobre el lugar donde Jesús estaba, y haciendo un agujero descolgaron la camilla con el paralítico.
 
Al ver la fe de esos hombres, Jesús dijo al paralítico: “Hijo, tus pecados te son perdonados”. Unos escribas que estaban sentados allí pensaban en su interior: “¿Qué está diciendo este hombre? ¡Está blasfemando! ¿Quién puede perdonar los pecados, sino sólo Dios?”
Jesús, advirtiendo en seguida que pensaban así, les dijo: “¿Qué están pensando? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: “Tus pecados te son perdonados”, o “Levántate, toma tu camilla y camina”?” °°° Marcos 2, 1-12
 
            La autoridad de Jesucristo para perdonar pecados se convierte en sanación, liberación y vida nueva para quien cree en su poder y su Gracia. Todo pecado perdonado libera a toda persona. Pensemos en algunos ejemplos bíblicos: Quien demuestra mucho amor y confianza en Dios, sus pecados serán perdonados. “Sus muchos pecados han sido perdonados” Dijo a la mujer “Tus pecados te son perdonados” (Lucas 7, 47-48).
 
Quien encubre su pecado no progresa, quien lo confiesa alcanza la misericordia. (Proverbios 28, 13). El Hijo de Dios perdonó a sus verdugos. “Ellos no saben lo que hacen” (Lucas 23, 34). Jesucristo perdonó a una mujer sorprendida en adulterio. “Vete y no peques más” (Juan 8, 1-11). 
 
            Dios no excluye a nadie; quiere que todos nos salvemos y seamos felices junto a Él. No existe un pecado tan grave que Dios no pueda perdonar; la generosidad de Dios no tiene límites.  Amar y perdonar definen la misión de un discípulo del Maestro. No hay razón para odiar a los demás. El mal se vence con el bien. La guerra se termina con el diálogo. El pecado termina cuando aceptamos la razón de empezar a vivir de nuevo. El rencor y la venganza no existen en aquel que cree en Dios y hace su voluntad. (cfr. Levítico 19, 18).
 
            La gran recomendación de Dios es amar y perdonar. Dice el Maestro: “amen a sus enemigos y oren por los que los persiguen, para que sean hijos del Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos”. (Mateo 5, 44-45). El perdón es una gracia y una excelente bondad de Dios, que al mismo tiempo cualifica a una persona cuando se acostumbrar a perdonar mas no a condenar a sus semejantes.
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https://youtu.be/k68E2MR87tc