16 de enero de 2026

RECONOCERNOS PECADORES Evangelio sábado 17 de enero 2026


RECONOCERNOS PECADORES ES ABRIRNOS A LA SALVACIÓN
Dichoso el que no sigue el consejo del pecador.    
Evangelio sábado 17 de enero 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Salió de nuevo por la orilla del mar, toda la gente acudía a él, y él les enseñaba. Al pasar, vio a Leví, el de Alfeo, sentado en el despacho de impuestos, y le dice: «Sígueme». Él se levantó y le siguió. Y sucedió que estando él a la mesa en casa de Leví, muchos publicanos y pecadores estaban a la mesa con Jesús y sus discípulos, pues eran muchos los que le seguían.
 
Al ver los escribas de los fariseos que comía con los pecadores y publicanos, decían a los discípulos: «¿Qué? ¿Es que come con los publicanos y pecadores?» Al oír esto Jesús, les dice: «No necesitan médico los que están fuertes, sino los que están mal; no he venido a llamar a justos, sino a pecadores». Marcos 2, 13-17
 
            Jesucristo enfrenta las barreras del pensamiento pecaminoso de muchos en la sociedad. Lo que hombres y mujeres creen que no es digno, el Hijo de Dios lo propone como futuro servidor de la obra evangelizadora. La obra esencial de Jesucristo es: Sanar, Perdonar y Salvar. Su lema es: “No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos” Dios vino a ofrecer caminos de salvación a los pecadores. (Marcos 2, 17).
 
            Jesucristo propone que vivamos nuestra Fe desde aquella actitud de acoger al que está perdido, incluir al que se siente discriminado, sanar a quien se siente derrotado por su enfermedad. La mirada, la bondad y el don maravilloso de Dios, convierten el alma de quien la sociedad juzga y desprecia y el mismo Dios lo convierte en su discípulo. Jesucristo vino para salvar lo que está perdido. (Lucas 19, 10). San Pablo reconoce que él siendo un pecador, ha sido el primero en ser salvado por Dios. (1 Timoteo 1, 15).
 
Para Dios es más importante la misericordia y no tanto el sacrificio. (Mateo 9, 13). El gran reto para un futuro misionero del Nazareno es superar la barrera de descartar a los demás. Los profetas tuvieron la misión de anunciar las bendiciones de la Palabra de Dios y denunciar la dureza de corazón de hombres y mujeres por no querer aceptar la propuesta de Dios. Dice el texto sagrado: “Me honran de labios, pero su corazón está lejos de mí”. (Isaías 29,13).
 
            El Papa Francisco propone que pensemos en lo que somos y entendamos por qué Jesucristo vino a llamar a los pecadores. Dice el santo Padre: Jesús viene a nosotros, viene a mí porque soy un pecador. La salvación solo entra en el corazón cuando abrimos el corazón en la verdad de nuestros pecados» «el lugar privilegiado del encuentro con Jesucristo son los propios pecadores. Parece una herejía pero lo decía también san Pablo» que presumía solo de dos cosas: de sus pecados y de Cristo Resucitado que lo había salvado. (cfr. Homilía, 18 de septiembre, 2014).
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https://youtu.be/AhUU1_8L16I