16 de febrero de 2026

NO A LA HIPOCRESÍA Evangelio martes 17 de febrero 2026


NO AL VIRUS DE LA HIPOCRESÍA
Los grandes tesoros deben estar en el cielo                      
Evangelio martes 17 de febrero 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Los discípulos se habían olvidado de tomar panes, y no llevaban consigo en la barca más que un pan. Él les hacía esta advertencia: «Abrid los ojos y guardaos de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes».
 
Ellos hablaban entre sí que no tenían panes. Dándose cuenta, les dice: «¿Por qué estáis hablando de que no tenéis panes? ¿Aún no comprendéis ni entendéis?
¿Es que tenéis la mente embotada? ¿Teniendo ojos no veis y teniendo oídos no oís? ¿No os acordáis de cuando partí los cinco panes para los 5.000? ¿Cuántos canastos llenos de trozos recogisteis?» «Doce», le dicen. «Y cuando partí los siete entre los cuatro mil, ¿Cuántas canastas llenas de trozos recogisteis?» Le dicen: «Siete». Y continuó: «¿Aún no entendéis?»  Marcos 8, 14-21.
 
            Buena advertencia del Maestro de Nazareth en cuanto a estar atentos a todo aquello que pueda desviar el contenido esencial de la Fe y la práctica en la misión. Pueden ser varias inclinaciones que pueden dañar la Fe y la personalidad de cada persona. Las recomendaciones del Salvador del mundo son las siguientes: No debemos practicar la justicia para que nos vean los demás o nos halaguen. Que tu mano derecha no sepa lo que hace tu izquierda. No le recuerdes ni comentes lo que haces por los demás.
 
Que nuestra oración sea en silencio y más interesada en el encuentro con Dios y no tanto para que me vean los demás. El ayuno debe ser un motivo de conversión, cambio de corazón y no tanto para proclamarlo o que los demás sepan que soy alguien de mucho sacrificio. Los grandes tesoros se deben acumular en el cielo, no tanto en la tierra. No se puede vivir en dos partes a la vez, o eres una persona de la verdad o alguien de la hipocresía. Siempre hay que buscar el Reino de Dios y no el orgullo propio. (cfr. Mateo 6, 1-33).
 
            El Papa Francisco nos advierte tener mucho cuidado con el VIRUS DE LA HIPOCRESÍA. Se prefiere fingir en lugar de ser uno mismo. La hipocresía pone en peligro la unidad en la Iglesia por la cual el Señor mismo ha rezado. El miedo a la verdad es un comportamiento que no nos permite ser nosotros mismos. El hipócrita vive en el egoísmo y no tiene la fuerza de mostrar su corazón con transparencia.
 
Una buena fórmula para combatir el virus de la hipocresía es seguir la recomendación del Evangelio: “Que tu lenguaje sea Sí, sea No, lo que pase de ahí viene del maligno”. (Mateo 5, 37). (cfr. Audiencia, 25 de agosto, 2021).
            El hipócrita será siempre un adulador. «Un verdadero cristiano no puede ser hipócrita y un hipócrita no es un verdadero cristiano» La misma etimología de la palabra hipocresía es: aquellos que hablan y juzgan, pero hay algo que llevan por debajo.
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https://youtu.be/RrFZIYWk62c