21 de abril de 2026

JESÚS ES PAN DE VIDA ETERNA Evangelio miércoles 22 de abril 2026


JESUCRISTO ES LA VERDADERA FUENTE DE LA VIDA
“Solo Él es el Pan de vida eterna”
Evangelio miércoles 22 de abril 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Jesús les respondió: —Yo soy el pan de vida; el que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá nunca sed. Pero os lo he dicho: me habéis visto y no creéis. Todo lo que me da el Padre vendrá a mí, y al que viene a mí no lo echaré fuera, porque he bajado del cielo no para hacer mi voluntad sino la voluntad de Aquel que me ha enviado.
 
Ésta es la voluntad de Aquel que me ha enviado: que no pierda nada de lo que Él me ha dado, sino que lo resucite en el último día. Porque ésta es la voluntad de mi Padre: que todo el que ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna, y yo le resucitaré en el último día” Juan 6, 35-40
 
            Nuestra Fe centrada en Dios nos permite descubrir la importancia de la Eucaristía. Jesucristo es el verdadero Pan de vida. Él nos alimenta y nos conduce con su Palabra, con su cuerpo, con su sangre, con sus milagros, con sus signos. Él es Pan de la Palabra, el Pan de la Eucaristía, el Pan para la eternidad.
 
            Recordamos la historia de Israel cuando Eliseo multiplicó los panes de las primicias, (cfr. 2 Reyes 4, 41-44). Eliseo ubicado en Guilgal contempla, enfrenta la escasez de alimentos. Deja la enseñanza divina: “Así dice Yahveh, comerán todos y sobrará”. Dios nos recuerda: No solo de Pan vive el hombre. (cfr. Deuteronomio 8, 3).
 
Quien cree en Dios no debe pensar en solo beneficiarse físicamente, sino descubrir que Jesús es el Pan de vida. (Juan 6, 35). El que come el verdadero alimento, nunca tendrá hambre, nunca tendrá sed. Una buena lección es la siguiente: “El que come no menosprecia al que no come; y el que no come no juzga al que come; porque Dios le ha recibido”. (Romanos 14, 3).
 
            El Maestro se presenta así mismo. “Yo soy” Quienes creemos en Él lo seguiremos y aprenderemos todas las gracias quienes aceptan al que Es. Esa manera de presentarse “Yo soy” no da posibilidad a dudas ni tampoco a cambiar los criterios de la misión. Por ejemplo, “Yo soy el Pan de Vida”. (Juan 6, 35) Quien se alimenta del Maestro nunca tendrá hambre, ni sed. El Maestro dice “Yo soy la luz del mundo” (Juan 8, 12) Quien lo sigue, no caminará en tinieblas.
 
            El Maestro asevera “Yo soy la puerta de las ovejas” (Juan 10, 7) No hay motivo para dejarse engañar. El Maestro indica “Yo soy el buen pastor” (Juan 10, 11)
 
            Jesucristo es la verdadera fuente de la vida. Cristo realiza todo esto donando su Espíritu, dador de vida, en los sacramentos; particularmente en el bautismo, sacramento que hace de la existencia recibida de los padres, frágil y destinada a la muerte, un camino hacia la eternidad; en el sacramento de la penitencia que renueva continuamente la vida divina gracias al perdón de los pecados; en la Eucaristía "pan de vida" (cfr. Juan 6, 35) (San Juan Pablo II. Mensaje, 2 de febrero, 1994).
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https://youtu.be/GEVKVtLtvxw