NO TENGAN MIEDO Evangelio lunes 6 de abril 2026
NO TENGAN MIEDO, ANUNCIEN MI MENSAJE.
“No te angusties, yo soy tu Dios”.
Evangelio lunes 6 de abril 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Las mujeres se
marcharon a toda prisa del sepulcro; con miedo y gran gozo, y corrieron a dar
la noticia a sus discípulos. En esto, Jesús les salió al encuentro y les dijo:
«¡Dios os guarde!» Y ellas, acercándose, se asieron de sus pies y le adoraron.
Entonces les dice Jesús: «No teman.
Vayan, avisen a
mis hermano s que vayan a Galilea; allí me verán». Mientras
ellas iban, algunos de la guardia fueron a la ciudad a contar a los sumos
sacerdotes todo lo que había pasado. Estos, reunidos con los ancianos,
celebraron consejo y dieron una buena suma de dinero a los soldados,
advirtiéndoles: «Digan: "Sus discípulos vinieron de noche y le robaron el
cadáver mientras nosotros dormíamos." °°° Mateo 28, 8-15.
La Fe en la resurrección de Jesús
de Nazareth y la Esperanza que con su muerte y resurrección restableció la
humanidad nos anima a seguir comunicando el mensaje de un Cristo vivo y
presente en medio de la comunidad. Ese fue, es y seguirá siendo el deseo del
Salvador que todos aquellos que crean en Él no tengan miedo, sino que al
contrario anuncien y comuniquen su Evangelio del amor y de la Esperanza.
“Avisen a mis hermanos que vayan
a Galilea” es explícitamente el Mandato Misionero. Así lo expresó en una
homilía el Papa Francisco haciendo énfasis en que el Maestro confió en un
primer momento ese momento a las mujeres y ella lo dieron a conocer a los
discípulos. Si Cristo ha resucitado, es posible mirar con confianza cada
hecho de nuestra existencia, incluso los más difíciles, llenos de angustia
e incertidumbre.
Este es el
mensaje de Pascua que estamos llamados a proclamar, con palabras y, sobre todo,
con el testimonio de la vida. Que esta noticia resuene en nuestros
hogares y en nuestros corazones: «¡Cristo, mi esperanza, ha resucitado!» (cfr.
Homilía, 13 de abril, 2020).
El apóstol san
Pedro pensó y determinó sabiamente el comienzo de su misión. Le cerró las
puertas a los ancianos de Israel quienes bajo el modelo de la mentira y comprar las conciencias de los
soldados romanos, pretendieron ocultar la verdad de que Cristo verdaderamente
había resucitado.
“Digan a los
discípulos que vinieron de noche y se robaron el cadáver” (Mateo 28, 13). El
apóstol propuso la misión con la clarividencia de un Cristo resucitado. Un
Jesús de Nazareth que fue enviado por el Padre a cumplir una misión. Acreditado
por sus milagros y prodigios. Murió en el madero de la Cruz por unos impíos.
Pero Dios lo resucitó, rompiendo las ataduras de la muerte.” (Hechos 2, 22-24).
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https://youtu.be/SxgUupke5qg
