16 de abril de 2026

MISERICORDIA EN LA MISIÓN Evangelio viernes 17 de abril 2026


LA COMPASIÓN: OBJETIVO DE LA MISIÓN
Bondad y misericordia distinguen a un cristiano            
Evangelio viernes 17 de abril 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Se fue Jesús a la otra ribera del mar de Galilea, el de Tiberíades, y mucha gente le seguía porque veían las señales que realizaba en los enfermos. Subió Jesús al monte y se sentó allí en compañía de sus discípulos. Estaba próxima la Pascua, la fiesta de los judíos. Al levantar Jesús los ojos y ver que venía hacia él mucha gente, dice a Felipe: «¿Dónde vamos a comprar panes para que coman éstos?» Se lo decía para probarle, porque él sabía lo que iba a hacer.
 
Felipe le contestó: «Doscientos denarios de pan no bastan para que cada uno tome un poco». Le dice uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro: «Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero ¿qué es eso para tantos?» Dijo Jesús: «Haced que se recueste la gente». Había en el lugar mucha hierba. Se recostaron, pues, los hombres en número de unos cinco mil”. °°° Juan 6, 1-15
 
            La caridad con los demás, la compasión con los demás, la misericordia con los demás, pensar más en los demás, tener unos sentimientos y una Fe muy altruista es lo que recomienda el Salvador del mundo para todos aquellos que le van a colaborar en su misión. Poner a funcionar el amor de Dios, la bondad de Dios, la infinita Gracia de Dios le da mucho sentido a la misión que debemos cumplir.
 
Todo se hace por amor a Dios. Todo se entiende desde el amor de Dios. Todo se logra gracias al amor de Dios. El amor y la generosidad de Dios es tan grande que cambió la mentalidad del pueblo judío. “Las personas al ver los signos que Jesucristo hacía. Dijeron: Este es verdaderamente el profeta que va a venir al mundo). (Juan 6, 14).
 
            Podríamos decir que el Amor es el estandarte de la misión. No podemos hablar de misión sin misericordia. Misión sin compasión. Misión sin perdón. Misión sin preocuparse por los demás. El Salvador del mundo nos advierte que debemos estar atentos a no caer en la tentación de confundir los momentos maravillosos de la misión con el poder. Cuando el Maestro se dio cuenta que la gente se llenó de emotividad por sus milagros y lo querían elevar a Rey se retiró solo a la montaña. (Juan 6, 15). Misión y ambición de poder no funcionan.
 
            Quienes anuncian la Buena Nueva de su Señor y simultáneamente se distinguen por su compasión, bondad y misericordia, son muy reconocidos por la comunidad. Es tan fuerte el principio que ni la envidia, ni la difamación lograrán que abandonen la misión. Un fariseo llamado Gamaliel, maestro de la ley, le dijo al Sanedrín judío: Tengan cuidado con lo que piensan hacer con esos apóstoles. Si ellos vienen en nombre de Dios, es imposible que ustedes puedan acabar con ellos. (cfr. Hechos 5, 34-39). 
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https://youtu.be/l0Qe_WhSSeY