6 de abril de 2026

EL SEPULCRO ESTÁ VACÍO Evangelio martes 7 de abril 2026


EL SEPULCRO ESTÁ VACÍO
PRUEBA SUFICIENTE DE LA RESURRECCIÓN             
Evangelio martes 7 de abril 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Estaba María junto al sepulcro fuera llorando. Y mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro, y ve dos ángeles de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y otro a los pies. Le dijeron: «Mujer, ¿por qué lloras?» Ella les respondió: «Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto». Dicho esto, se volvió y vio a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús.  
 
Le dice Jesús: «Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?» Ella, pensando que era el encargado del huerto, le dice: «Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo me lo llevaré». Jesús le dice: «María». Ella se vuelve y le dice en hebreo: «Rabbuní» - que quiere decir: «Maestro» -. Le dijo Jesús: «No me toques, que todavía no he subido al Padre. Pero vete donde mis hermanos y diles: Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios». Fue María Magdalena y dijo a los discípulos que había visto al Señor y que había dicho estas palabras.” Juan 20, 11-18
 
            Jesucristo no está en la tumba ha resucitado. Es el mensaje que debe seguir reinando en la misión de la Iglesia. La resurrección se convierte en el objetivo de la Fe, la razón de la Esperanza y el fundamento de la caridad. El resucitado ofrece todas las gracias y los elementos necesarios para que cumplamos la misión en nombre de Él. 
 
            Nuestra Iglesia enseña muy bien en qué consiste la realidad del resucitado: “La Resurrección de Jesús es la verdad culminante de nuestra fe en Cristo, creída y vivida por la primera comunidad cristiana como verdad central, transmitida como fundamental por la Tradición” (Catecismo numeral 638).
 
            El apóstol san Pablo cumple muy bien la misión tal como hizo María de Magdala quien fue y comunicó lo que le indicó su Maestro. Dijo el apóstol: “Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras; que se apareció a Cefas y luego a los Doce: "(1 Corintios 15, 3-4).
 
            Pensar en la idea que el sepulcro está vacío propiamente es el punto culminante para demostrar la resurrección del Maestro. Así lo ha enseñado nuestra Iglesia: Su descubrimiento por los discípulos fue el primer paso para el reconocimiento del hecho de la Resurrección. Es el caso, en primer lugar, de las santas mujeres (cfr. Lucas 24, 3. 22- 23), después de Pedro (cf. Lucas 24, 12). 

"El discípulo que Jesús amaba" (Juan 20, 2) afirma que, al entrar en el sepulcro vacío y al descubrir "las vendas en el suelo"(Juan 20, 6) "vio y creyó" (Juan 20, 8). Eso supone que constató en el estado del sepulcro vacío (cfr. Juan 20, 5-7). (Catecismo, numeral 640).
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https://youtu.be/eQmPBYgDozA