13 de abril de 2026

VIVIMOS NUESTRA FE SEGÚN EL ESPÍRITU Evangelio martes 14 de abril 2026


VIVIMOS NUESTRA FE SEGÚN EL ESPÍRITU
No somos nada sin el Espíritu         
Evangelio martes 14 de abril 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Jesús dijo a Nicodemo: "No te asombres de que te haya dicho: Tienes que nacer de lo alto. El viento sopla donde quiere, y oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo el que nace del Espíritu". Respondió Nicodemo: "¿Cómo puede ser eso?" Jesús le respondió: "Tú eres maestro en Israel y ¿no sabes estas cosas?
 
En verdad, en verdad te digo: nosotros hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero ustedes no aceptan nuestro testimonio. Si no creen al decirles cosas de la tierra, ¿cómo van a creer si les digo cosas del cielo? Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea tenga por él vida eterna". 
Juan 3, 7b-15
 
            El Espíritu Santo es el protagonista esencial de nuestra vida, nuestra Fe y nuestra misión. De acuerdo al Maestro de Nazareth “Así es todo el que nace del Espíritu” (Juan 3, 8). Las primeras comunidades que se fueron formando con la predicación de Pedro, Pablo, Juan, Bernabé, otros, aprendieron la gran lección de alguien que nace del Espíritu y vive según el Espíritu de Dios.
 
La Escritura nos enseña que todos los que se iban convirtiendo tenían un solo corazón, una sola alma, todos se trataban como hermanos, daban testimonio de la resurrección del Maestro y en todos estaba la Gracia de Dios. (cfr. Hechos 4, 32-33). Ese es el efecto de alguien que vive según el Espíritu y que se ha renovado según el Espíritu.
 
            El Papa Francisco recomendaba a alguien que deseara vivir según el Espíritu de Dios, dejarse guiar por las virtudes teologales. La combinación perfecta entre la Fe, la Esperanza y la Caridad. Por ejemplo nuestro Catecismo Católico nos recuerda que: «Las virtudes teologales fundan, animan y caracterizan el obrar moral del cristiano. Informan y vivifican todas las virtudes morales. Son infundidas por Dios en el alma de los fieles para hacerlos capaces de obrar como hijos suyos y merecer la vida eterna. Son la garantía de la presencia y la acción del Espíritu Santo en las facultades del ser humano» (Catecismo, numeral 1813).
 
            Decía el santo Padre: El cristiano nunca está solo. Hace el bien no por un esfuerzo titánico de compromiso personal, sino porque, como humilde discípulo, camina detrás del Maestro Jesús. Él va delante en el camino. El cristiano posee las virtudes teologales, que son el gran antídoto contra la autosuficiencia. cuando perdemos la confianza, Dios aumenta nuestra fe; cuando nos desalentamos, despierta en nosotros la esperanza; y cuando nuestro corazón se enfría, Él lo enciende con el fuego de su amor. (Audiencia, 24 de abril, 2024).
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https://youtu.be/Ub17zH149vA