4 de abril de 2026

EL RESUCITADO NOS ABRE CAMINOS DE ESPERANZA Evangelio domingo de resurrección 5 de abril 2026


NOS COMPROMETEMOS CON UNA CIVILIZACIÓN DEL AMOR
El resucitado nos abre caminos de Esperanza.
Evangelio domingo 5 de abril 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien tanto quería Jesús, y les dijo: se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto.
 
Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró. 
 
            Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura; que Él había de resucitar de entre los muertos.” Juan 20, 1-9
 
            Cristo necesariamente debía resucitar entre los muertos. Es la noticia esperanzadora y renovadora de nuestra fe al cumplirse la celebración del misterio de la Pasión, muerte y resurrección del Señor. El primer domingo de pascua en la historia del cristianismo se celebró en la ciudad de Jerusalén. La muerte no tiene la última palabra. La experiencia con el resucitado es motivo de gozo, de paz, de alegría, de fe, de cumplimiento de las promesas de un Dios Padre, de un Dios Hijo, de un Dios Espíritu que se quedó para permanecer con nosotros.
 
Un Cristo resucitado que nos propone vivir según la ley del Amor. Comienza una nueva civilización en la historia. Es la civilización del Amor. Quien cree según la Fe del resucitado: Ama a Dios, Convierte el amor de Dios en servicio y caridad. Se estima y valora mucho sentirse fruto del amor de Dios.
 
            La Pascua significa mucho para nosotros los católicos cristianos: Pascua es ese acontecimiento central de nuestra fe, porque a través de ella descubrimos en su complejidad el misterio de Cristo, el misterio de Dios, el misterio de la Iglesia, la misión que se nos encomienda: “Nos encargó predicar al pueblo, dando solemne testimonio de que Dios lo ha nombrado juez de vivos y muertos” (Hechos 10, 42).
 
 Qué bueno caer en cuenta que no estamos solos, nuestra vida no se reduce a un sepulcro, porque la losa que cubría el sepulcro ha desaparecido, nos han liberado de las tinieblas, de la oscuridad, del pecado, de la condenación eterna. Vivir la pascua en toda su extensión es comenzar a ser el testigo de la esperanza.
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https://youtu.be/GVC8j4Pxn9Y