8 de abril de 2026

TESTIGOS DEL RESUCITADO Evangelio jueves 9 de abril 2026


SOMOS TESTIGOS DEL RESUCITADO
Anunciamos lo que hemos vivido y experimentado                               
Evangelio jueves 9 de abril 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Cuando los dos discípulos regresaron de Emaús y llegaron al sitio donde estaban reunidos los apóstoles, les contaron lo que les había pasado en el camino y cómo habían reconocido a Jesús al partir el pan.
 
Mientras hablaban de esas cos as, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: "La paz esté con ustedes". Ellos, desconcertados y llenos de temor, creían ver un fantasma. Pero él les dijo: "No teman; soy yo. ¿Por qué se espantan? ¿Por qué surgen dudas en su interior? Miren mis manos y mis pies. Soy yo en persona. Tóquenme y convénzanse: un fantasma no tiene ni carne ni huesos, como ven que tengo yo". Y les mostró las manos y los pies. Pero como ellos no acababan de creer de pura alegría y seguían atónitos, les dijo: "¿Tienen aquí algo de comer?". Le ofrecieron un trozo de pescado asado; él lo tomó y se puso a comer delante de ellos.” °°° Lucas 24, 35-48
 
            Las apariciones del Maestro después del acontecimiento cumbre de la resurrección son importantes desde varios puntos de vista: Sirven para que todos aquellos que dudaban de ese misterio lo acepten y comiencen a vivir su Fe de acuerdo al resucitado. También el resucitado permite que muchos afiancen y sepan con suprema seguridad en qué consiste la misión después de haber conocido a Jesús resucitado.
 
Los discípulos de Emaús comparten a los apóstoles su experiencia del resucitado. (Lucas 24, 35). El mismo resucitado se manifiesta en medio y les comparte su ser. Su recomendación es: “No tengan miedo, soy yo”. Ustedes deben ser testigos de la resurrección. (cfr. Lucas 24, 48).
 
            El apóstol san Pedro es un buen testigo de la resurrección de su Maestro. Enseña con una sana doctrina aclarando que el Dios de Abahan, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob, el Dios de nuestros padres, glorificó a Jesús. Gracias a un Jesús glorificado razón por la que Pedro y Juan tienen el poder de sanar a los enfermos. (cfr. Hechos 3, 12-15).
 
            Nuestra Iglesia Católica nos enseña que: “La fe de la primera comunidad de creyentes se funda en el testimonio de hombres concretos, conocidos de los cristianos y, para la mayoría, viviendo entre ellos todavía. Estos "testigos de la Resurrección de Cristo" (cfr. Hechos 1, 22) son ante todo Pedro y los Doce, pero no solamente ellos: Pablo habla claramente de más de quinientas personas a las que se apareció Jesús en una sola vez, además de Santiago y de todos los apóstoles (cfr. 1 Corintios 15, 4-8).” (Catecismo, numeral 642).
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https://youtu.be/OZ9Z6K9UUQs