18 de febrero de 2026

NO EXISTE CRISTIANISMO SIN CRUZ Evangelio jueves 19 de febrero 2026


NO HAY CRISTIANISMO SIN CRUZ
Sin la Cruz no encontrarás la Gloria
Evangelio jueves 19 de febrero 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Dijo Jesús: "El Hijo del hombre debe sufrir mucho, y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar al tercer día". Decía a todos: "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.
 
Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí, ése la salvará. Pues, ¿de qué le sirve al hombre haber ganado el mundo entero, si él mismo se pierde o se arruina?". Lucas 9, 22-25
 
            Existen condiciones para seguir el camino del Maestro de Nazareth. La primera es la actitud de cada persona frente a su decisión: Desprendimiento de todo aquello que impida el tiempo y la voluntad necesaria para llevar el mensaje de salvación. La segunda es la capacidad de sacrificio, perseverancia y dedicación en el cumplimiento de la misión: La Cruz es el signo que nos recuerda lo que somos y hacia donde debemos caminar.
 
            Existen prioridades divinas que no son negociables: Vocación cristiana y misión se convierten en sinónimo de desprendimiento en la Buena Nueva de Jesús de Nazaret. El apostolado se hace fecundo cuando hacemos la voluntad de Aquel que lo instituyó. El Maestro pide entrega, donación, desprendimiento, sentido común. Todo ello a razón por la misión de aquel que representa a Cristo.
 
Por ejemplo, el Salvador pide radicalidad: es comprometerse directamente como persona. “Quien busca a Jesús sin la Cruz, encontrará la Cruz sin Jesús”. Un buen discípulo sabe usar los bienes de la tierra: “El que es fiel en lo mínimo, lo es también en lo mucho; y el que es injusto en lo mínimo, también lo es en lo mucho” Lucas 16, 10-13. Un excelente discípulo sabe que su apostolado tiene el rostro misericordioso de Dios; sale en busca del pecador. (cfr. Lucas 15, 1-10).
 
            La Iglesia que desea Jesucristo es: Una comunidad de discípulos misioneros que aprendan a vivir el valor de la pobreza, el desprendimiento, la entrega y la generosidad, para que anuncien en Reino del Padre celestial que está reservado a los humildes y sencillos de corazón.
            No existe cristianismo sin la Cruz, así lo enseñó el Papa Francisco: “«no tenemos posibilidad de salir solos de nuestro pecado» la Cruz no es ornamento para colocarlo sobre el altar, sino el misterio del amor de Dios. el cristianismo «es una persona elevada en la Cruz», que «se ha hecho pecado», que «se anonadó a sí misma para salvarnos». (cfr. Homilía, 8 de abril, 2014).
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https://youtu.be/ZJZvNYzyto8