ADORAREMOS A DIOS
EN ESPÍRITU Y EN VERDAD
“Solo a Dios sea la gloria
por los siglos de los
siglos”
Evangelio domingo 8 de marzo 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez.
Arquidiócesis de Ibagué
“Llegó Jesús a
una de ciudad de Samaría llamada Sicar, cerca de la heredad que y Jacob dio a
su hijo José. Allí estaba el pozo de Jacob. Jesús, como se había fatigado del
camino, estaba sentado junto al pozo. Era alrededor de la hora sexta. Llega una
mujer de Samaría a sacar agua. Jesús le dice: Dame de beber.
Pues sus
discípulos se habían ido a la ciudad a comprar comida. Le dice a la mujer
samaritana: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy una mujer
samaritana? (Porque los judíos no se tratan con los samaritanos.) Jesús le
respondió: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: "Dame
de beber", tú le habrías pedido a él, y él te habría dado agua viva.
Le dice la mujer: Señor, no tienes
con qué sacarla, y el pozo es hondo; ¿de dónde, pues, tienes esa agua viva? ¿Es
que tú eres más que nuestro padre Jacob, que nos dio el pozo, y de él bebieron
él y sus hijos y sus ganados? Jesús le respondió: Todo el que beba de esta
agua, volverá a tener sed; pero el que beba del agua que yo le dé, no tendrá
sed jamás, sino que el agua que yo le dé se convertirá en él en fuente de agua
que brota para viva eterna.” °°° Juan 4, 5-15
Grandes enseñanzas en torno al
pozo de Jacob. Jesucristo dice que solo a través de él lograremos la vida
eterna. “El agua que Él nos dará es fuente para la vida eterna”. (Juan 4,
14). Toda persona que desea adorar a Dios, lo deberá hacer en espíritu y en
verdad. (Juan 4, 23). Jesús es el Mesías y no existe otra posibilidad. “Yo soy
el que habla contigo” (Juan 4, 25-26). Muchos lograron la conversión y creyeron
en Jesucristo porque escucharon y creyeron en su Palabra. (Juan 4, 41-42).
Muchos quieren encontrar a Jesús
de Nazareth, conocer su Palabra, conocer su obra, participar de su misión.
Quienes somos ya misioneros debemos tener en cuenta los criterios misionales
del Maestro junto al pozo de Jacob: El Hijo de Dios no tiene esquema raciales,
entiende y acoge a los samaritanos. Jesucristo no entra en polémica con el
ambiente religioso de los samaritanos, creen en lo que les anuncia el
Pentateuco bíblico y tienen su propio templo. La reacción ante su visita es que
muchos creyeron en su Palabra.
Jesucristo presenta prudentemente
su Reino y los medios para vivirlo. Los samaritanos, ven, escuchan y creen
en quien les está hablando. El Maestro les ofrece la verdadera agua de la vida.
El verdadero templo es el mismo Dios. Adorarlo en espíritu y verdad. Es
necesario adorar al Padre.
“Jesucristo rompe las barreras,
abre el diálogo con la Samaritana. Permite que nosotros lo podamos
encontrar justo en el momento en que pensamos que ya no tenemos esperanzas.”
(cfr. Papa Francisco. Audiencia, 26 de marzo, 2025).
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https://youtu.be/NTuVh2m6IHE