6 de marzo de 2026

NADIE DEBE SER EXCLUIDO DE LA MISERICORDIA Evangelio sábado 7 de marzo 2026


NADIE DEBE SER EXCLUIDO DE LA MISERICORDIA
La misericordia es la consigna de Dios para el mundo
Evangelio sábado 7 de marzo 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Se acercaban a Jesús todos los publicanos y los pecadores para oírle. Y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este acoge a los pecadores y come con ellos. Jesús les dijo esta parábola: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: "Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde." Y él les repartió la hacienda.
 
Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino. «Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos.
 
            Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba. Y entrando en sí mismo, dijo: "¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros." Y, levantándose, partió hacia su padre.” °°° Lucas 15, 1-3. 11-32
 
            Nadie debe ser excluido de la misericordia que viene de Dios. Buen principio para vivir nuestra Fe y darle sentido a nuestra misión en la Iglesia. Debemos entender la misericordia como un principio divino, y a su vez es un criterio universal. Toda persona debe ser escuchada, acogida, y que se le brinde los medios para que encuentre los caminos de Dios.
 
            ¿En qué consiste la misericordia? es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida. Misericordia: es la vía que une Dios y el hombre, porque abre el corazón a la esperanza de ser amados no obstante el límite de nuestro pecado. En las parábolas dedicadas a la misericordia, Jesús revela la naturaleza de Dios como Padre. En ellas encontramos el núcleo del Evangelio y de nuestra fe, porque la misericordia se muestra como la fuerza que todo vence, que llena de amor el corazón y que consuela con el perdón.
 
            Jesucristo nos propone vivir según el criterio de la misericordia. Por ejemplo: «No juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados. Dad y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante, pues con la medida con que midiereis se os medirá a vosotros» (Lucas 6, 37-38).
 
            El profeta procedente del sudeste de Palestina no está de acuerdo con la explotación de las personas y propone mirar el rostro de un Dios que quita la iniquidad, y pasa por alto el delito del resto de tu heredad? Porque no guarda su ira para siempre, y se complace en la misericordia. (Miqueas 7, 18).
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https://youtu.be/kuk9JbXyn7I