¿CON QUÉ AUTORIDAD JUZGAS A LOS DEMÁS? Evangelio lunes 23 de marzo 2026
¿CON QUÉ AUTORIDAD JUZGAS A LOS DEMÁS?
Para Dios es más importante la misericordia.
Evangelio lunes 23 de marzo 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Jesús se fue al
monte de los Olivos. Pero de madrugada se presentó otra vez en el Templo, y
todo el pueblo acudía a él. Entonces se sentó y se puso a enseñarles. Los
escribas y fariseos le llevan una mujer sorprendida en adulterio, la ponen en
medio y le dicen: «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante
adulterio.
Moisés nos mandó en la Ley apedrear a estas mujeres. ¿Tú qué dices?» Esto
lo decían para tentarle, para tener de qué acusarle. Pero Jesús, inclinándose,
se puso a escribir con el dedo en la tierra. Pero, como ellos insistían en
preguntarle, se incorporó y les dijo: «Aquel que esté sin pecado, que le arroje
la primera piedra». Juan 8, 1-11
Es muy cierto que Jesucristo
supera la ley. Propone una manera diferente de pensar. Jesucristo no desconoce
el pecado. Pregunta a cada persona si está consciente de su propio pecado y
si demuestra un verdadero arrepentimiento. De ahí la nace la bondad y la
misericordia de Dios. No de la imposición de la ley.
El resultado
sería la lapidación. Sino del arrepentimiento: “Tampoco te condeno. Vete y de
ahora en adelante no peques más” (Juan 8, 11). El Papa Benedicto XVI enseñaba:
“Solo quien ha experimentado la grandeza de Dios, se convierte en un buen
administrador de la misericordia divina”.
Lo primero que se nos debe
ocurrir ante la debilidad, el pecado, la actitud negativa de alguien es pensar
en la misericordia con el pecador. Esa es la plenitud de la ley que enseña
el Maestro. No es aniquilar la ley, sino ofrecer caminos de salvación. Esa es
la religión que enseñó Jesucristo. No ser jueces implacables de los demás, sino
hermanos, y si alguno falla o se equivoca debes perdonarlo siempre. (Mateo 18,
22).
Jesucristo dejó reglas para el
buen convivir con los demás, evitando siempre creer que somos jueces. Dijo
el Maestro. El Hijo del Hombre ha venido a salvar lo que estaba perdido. (Mateo
18, 11). Es inevitable que existan escándalos pero ¡ay de aquel que los causa.
(Mateo 18, 7). No juzgues para que no seas juzgado. No te fijes en el pequeño
defecto de tu hermano. Mira primero lo que eres para que puedas hablar con los
demás. Todo lo que deseen que los demás hagan por usted, hágalo usted primero.
(Mateo 7, 1-12).
El Papa Francisco advierte sobre
el error gravísimo de quien se cree juez de los demás. Dijo el santo Padre:
Quien juzga se pone en el lugar de Dios y haciendo esto se encamina a una
derrota segura en la vida porque será correspondido con la misma moneda. Y
vivirá en la confusión, cambiando «la paja» en el ojo del hermano por la «viga»
que le obstruye la vista.” (Homilía, 23 de junio, 2014).
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https://youtu.be/lkBmuCdBqQA
