MENOS JUECES Y MÁS CARITATIVOS CON LOS DEMÁS
El mandato divino es no juzgar. Ser hijo de la luz.
Evangelio domingo 15 de marzo 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Al pasar vio Jesús a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus discípulos: —Rabbí, ¿quién pecó: éste o sus padres, para que naciera ciego? Respondió Jesús: —Ni pecó éste ni sus padres, sino que eso ha ocurrido para que las obras de Dios se manifiesten en él.
Dicho esto, escupió en el suelo, hizo lodo con la saliva, lo aplicó en sus ojos y le dijo:
—Anda, lávate en la piscina de Siloé —que significa: «Enviado». Entonces fue, se lavó y volvió con vista. Los vecinos y los que le habían visto antes, cuando era mendigo, decían: —¿No es éste el que estaba sentado y pedía limosna? Unos decían: —Sí, es él. Otros en cambio: —De ningún modo, sino que se le parece. Él decía: —Soy yo.” °°° Juan 9, 1-41
Reconocer a Jesús de Nazareth, creer en Jesús de
Nazareth, aceptar el poder de Jesús de Nazareth, exigen la fe limpia y serena
de cada persona. Al
contrario, tomar una actitud inversa al poder de Dios es en pocas palabras ser
ciegos ante la Gracia que viene de Dios. Jesús busca muchas maneras de hacernos
entender, su procedencia divina. Utiliza el método de su revelación a través de
los milagros y sanaciones. A pesar de tantos esfuerzos, de muchas palabras;
hombres y mujeres continúan contradiciendo sus signos, cambiando el orden de
sus palabras, cerrándole el paso a quien viene en nombre de Dios. Somos
demasiado jueces ante la vida de los demás.
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https://youtu.be/iSmmziJLrFA

