16 de marzo de 2026

DIOS BUENO Y MISERICORDIOSO Evangelio martes 17 de marzo 2026


EL SER DE DIOS: BUENO Y MISERICORDIOSO
Dios demuestra su omnipotencia en su misericordia.
Evangelio martes 17 de marzo 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Hay en Jerusalén, junto a la puerta de las ovejas, una piscina llamada Bethesda, en hebreo, con cinco pórticos, bajo las cuales yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban la agitación del agua. Porque el ángel del Señor descendía de vez en cuando a la piscina, agitaba el agua y, el primero que entraba en la piscina, después de que el agua se agitaba, quedaba curado de cualquier enfermedad que tuviera.
 
Entre ellos estaba un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo.  Al verlo ahí tendido, y sabiendo que llevaba mucho tiempo en tal estado, Jesús le dijo: "¿Quieres curarte?" Le respondió el enfermo: "Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se agita el agua. Cuando logro llegar, ya otro ha bajado antes que yo". Jesús le dijo: "Levántate, toma tu camilla y anda".  Y al momento el hombre quedó curado, tomó su camilla y se puso a andar.” °°° Juan 5, 1-16
 
            Cristo siempre sale a nuestro encuentro, en todos los momentos difíciles y complicados de nuestra vida. El corazón de Dios siempre está disponible. En Jesús de Nazareth se impone más la caridad, la bondad y la misericordia que el mismo fundamentalismo de la ley que tienen muchas personas.
 
En la personalidad del Maestro de Jerusalén existe el equilibrio entre lo que él anuncia, lo que hace y el resultado que espera como aprendizaje de cada uno de nosotros: Lo que él anuncia es el Reino de su Padre celestial, (cfr. Lucas 8,1); lo que él hace es practicar la misericordia y la caridad con los demás, (cfr. Marcos 1, 34); el resultado de ese proceso es la conversión de cada persona que se pone al servicio de Dios en el mundo, (cf. Marcos 1, 31). Razón tuvo Jesucristo en darle un buen llamado de atención a aquella persona que quedó curada en la piscina de Bethesda “Mira, estás curado; no peques más para que no te ocurra algo peor”. (Juan 5, 14).

            El salmo 46 de la Sagrada Escritura nos permite saber y reflexionar sobre el ser de Dios. Mientras algunas personas se interesan más por la apariencia de una religión, Dios contempla el dolor y las necesidades de un ser humano. Dice el salmista: “Dios es nuestro refugio y fortaleza. Dios está siempre con nosotros. Nuestra fortaleza es el Dios de Jacob. Dios hace maravillas en la tierra. 

La mentalidad del Maestro no tiene fronteras; su mente, su espíritu, su corazón, está en la necesidad del ser humano, en el deseo de que todos los que conozcan su Palabra puedan disfrutar de todos los beneficios que ella ofrece. Para el nazareno no hay distinción entre buenos y malos, una raza u otra.

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https://youtu.be/Sx-A3lB_XkU