5 de marzo de 2026

NO ROTUNDO A LA ENVIDIA Evangelio viernes 6 de marzo 2026


UN NO ROTUNDO A LA ENVIDIA, ODIO Y PERSECUCIÓN
“Por la envidia del diablo entró el mal al mundo”.
Evangelio viernes 6 de marzo 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo esta parábola: "Había una vez un propietario que plantó un viñedo, lo rodeó con una cerca, cavó un lagar en él, construyó una torre para el vigilante y luego la alquiló a unos viñadores y se fue de viaje. Llegado el tiempo de la vendimia, envío a sus criados para pedir su parte de los frutos a los viñadores; pero éstos se apoderaron de los criados, golpearon a uno, mataron a otro, y a otro más lo apedrearon.
 
Envió de nuevo a otros criados, en mayor número que los primeros, y los trataron del mismo modo. Por último, les mandó a su propio hijo, pensando: "A mi hijo lo respetarán". Pero cuando los viñadores lo vieron, se dijeron unos a otros: "Éste es el heredero. Vamos a matarlo y nos quedaremos con su herencia". °°° Mateo 21, 33-43. 45-46  
 
            Debemos estar atentos a pecados que han ido marcando la historia de la humanidad. Como dice la sabiduría popular: Siempre ha existido la envidia y la persecución. Hoy en día en pleno siglo XXI seguimos lamentándonos, de una sociedad con el pecado central que es la envida. El libro de la creación en la Sagrada Escritura nos recuerda la historia de José.
 
Por sus cualidades, por sus virtudes, por su sabiduría, sus hermanos le guardaban envidia, celos, odio. No soportaban que su padre tuviese privilegios para con él. La envidia se combina con los celos, aparece un rechazo frontal hacia las demás personas. Los hermanos de José llegan hasta planear la muerte de su propio hermano. (cfr. Génesis 37, 3-4. 12-13. 17-28).
 
            Jesucristo reclama los comportamientos contrarios de todas aquellas personas ante los mensajeros de Dios. Es inexplicable que una persona afirme creer en Dios y sus decisiones son el odio, la envidia, la persecución, la muerte. Existen ejemplos que sucedieron en la historia de la salvación:
Jeremías como profeta fue sentenciado por los mismos creyentes. “apenas Jeremías terminó de decir todo lo que el Señor le había ordenado decir al pueblo, los sacerdotes y los profetas se le echaron encima, diciendo: «¡Vas a morir! Porque has profetizado en nombre del Señor, diciendo: Esta Casa será como Silo, y esta ciudad será arrasada y quedará deshabitada» (Jeremías 26, 8-9). Juan el Bautista fue decapitado. (cfr. Mateo 14, 1-12).
 
            El apóstol de los gentiles nos presenta la solución ante nuestra inmadurez y falta de conciencia social que caemos en el pecado y lastimamos la vida de los demás. Dice el apóstol: Debemos aprender a vivir según el Espíritu y no dejarnos satisfacer por nuestros propios deseos.
 
Debemos evitar todo aquello que sea odio, discordias, celos, rivalidades, divisiones. Quienes se comporten así, no llegarán al Reino de Dios. (cfr. Gálatas 5, 16-21). El Papa Francisco recuerda: Por la envidia del diablo entró el mal en el mundo». Y «los celos y la envidia abren las puertas a todas las cosas malas», acabando por provocar laceraciones entre los creyentes mismos. (cfr. Homilía, 23 de enero, 2014).
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https://youtu.be/iCllrkNg5Lk