DEBEMOS VIVIR COMO HERMANOS Evangelio lunes 28 de septiembre 2026
APRENDEMOS A VIVIR COMO HERMANOS
Evangelio lunes 28 de septiembre 2026
Padre Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Se suscitó una
discusión entre los discípulos sobre quién de ellos sería el mayor. Conociendo
Jesús lo que pensaban en su corazón, tomó a un niño, le puso a su lado, y les
dijo: «El que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe; y el que me
reciba a mí, recibe a Aquel que me ha enviado; pues el más pequeño de entre
vosotros, ése es mayor».
Tomando Juan la palabra, dijo: «Maestro, hemos
visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre, y tratamos de impedírselo,
porque no viene con nosotros». Pero Jesús le dijo: «No se lo impidan pues el
que no está contra nosotros, está con nosotros». Lucas 9, 46-50
En la mente, en los sentimientos,
en el corazón de Dios no existe la posibilidad de clases sociales, de mejor o
inferior, de más importante o menos importante. En la mente de Dios todos
somos hermanos.
En la Sagrada Escritura el
término HERMANO guarda el significado de una misma realidad, de todos aquellos
que creen en Dios. De todos los que somo hijos de un mismo Padre. De todos
los que formamos la misma comunidad eclesial. La palabra HERMANO permite que
logremos el ideal que pretende Dios con la instauración de su Reino: Que todos
se salven, que todos vivan como hermanos, que se traten como hermanos. El
secreto de la vida cristiana estaría en tener la mirada y los sentimientos de contemplar
a todos como a un hermano.
Para vivir según la Palabra de Dios
es importante que exista un amor incondicional entre los hermanos. Un buen
trato de hermanos. No deben existir rivalidades, no envidia, no contiendas
entre aquellos que creen y anuncian el mismo Evangelio. La Escritura recomienda
vivir de acuerdo al programa de ser hermanos: “No abandones al amigo, al
hermano, a tu padre. Más vale vecino cercano que hermano distante” (Proverbios
27, 10).
Es imposible
vivir correctamente nuestra Fe si no existe una concordancia entre lo que
creo y la manera como trato a mis hermanos: “Nadie puede decir amo a Dios,
pero odio a mi hermano. Es un mentiroso” (1 Juan 4, 20).
El profeta recomienda: “Muestren
siempre amor y compasión los unos con los otros. No opriman a los demás. No
maquinen el mal en su corazón” (Zacarías 7, 9-10).
El Papa Francisco enseñaba que el
ideal es que aprendamos a vivir como hermanos. La conciencia de cada
persona es que no va en nombre propio, sino que es un testigo. La forma como
deben vivir esos testigos es que deben apoyarse, amarse, e incluso
corregirse. No se aceptan rivalidades, no envidias, no persecución, no
hipocresía, no mundanidad espiritual, no pueden existir guerras entre los
enviados; los testigos aprenden a vivir como hermanos y guardan una visión
comunitaria de la misión. (cfr. Exhortación apostólica, Evangelii Gaudium,
numeral, 20).
ORACIÓN PARA
VIVIR COMO HERMANOS
Señor Dios
todopoderoso, Padre de amor y bondad, hoy vengo ante Ti para dar gracias por el
don de la fe y por mis hermanos en el camino de la vida. Te pido que pongas en
nuestro corazón un amor sincero, capaz de perdonar, de escuchar y de caminar
juntos sin egoísmos. Aleja de nosotros el orgullo, la indiferencia y toda
división que nos aparte de tu propósito. Ayúdanos a ser un solo cuerpo en
Cristo, donde el dolor del otro sea nuestro dolor y la alegría del otro sea
nuestra alegría. Que nuestra convivencia refleje la luz de tu Evangelio y sea
un testimonio vivo de tu paz en el mundo. Amén. (Fuente: google.com.IA)
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https://youtu.be/A7VgviXtGDs
