MARÍA SANTÍSIMA ES MADRE DE LA IGLESIA Evangelio lunes 25 de mayo 2026
MARÍA SANTÍSIMA ES MADRE DE LA IGLESIA
“A quien Dios quiere hacer santo, lo hace devoto de la Virgen”
Evangelio lunes 25 de mayo 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Estaban junto a
la cruz de Jesús su madre y la hermana de su madre, María de Cleofás, y María
Magdalena. Jesús, viendo a su madre y al discípulo a quien amaba, que estaba
allí, le dijo a su madre: —Mujer, aquí tienes a tu hijo. Después le dice al
discípulo: —Aquí tienes a tu madre.Y desde aquel momento el discípulo la recibió en su casa. Después de esto,
como Jesús sabía que todo estaba ya consumado, para que se cumpliera la
Escritura, dijo: —Tengo sed. Había por allí un vaso lleno de vinagre. Sujetaron
una esponja empapada en el vinagre a una caña de hisopo y se la acercaron a la
boca. Jesús, cuando probó el vinagre, dijo: —Todo está consumado. E inclinando
la cabeza, entregó el espíritu.” °°° Juan 19, 25-34.
Damos gracias a Dios por la
presencia de María Santísima en la historia de la salvación, en comunión con
las primeras comunidades cristianas, ejemplo y modelo de virtudes, santa e
Inmaculada, modelo de Madre, modelo de esposa, modelo de discípulo. María nos
indica el camino seguro para encontrar a Cristo su Hijo.
Desde la misma experiencia de la
creación Dios prefiguró la presencia de María en la historia salvífica. “El
hombre llamó a su mujer Eva, porque ella habría de ser la madre de todos los
vivientes”. (Génesis 3, 20). El profeta del siglo VIII anuncia quién va a
ser la Madre del Salvador: “El Señor mismo les dará un signo. Miren, la
joven está embarazada y dará a luz un hijo, y lo llamará con el nombre de
Emanuel”. (Isaías 7, 14).
El profeta
contemporáneo con Isaías y considerado un profeta menor indica el pueblo donde
nacerá el Mesías y la
presencia de su Madre. “tú, Belén Éfrata, tan pequeña entre los clanes de Judá,
de ti me nacerá el que debe gobernar a Israel: sus orígenes se remontan al
pasado, a un tiempo inmemorial. Por eso, el Señor los abandonará hasta el
momento en que dé a luz la que debe ser madre”. (Miqueas 5, 1-2). El profeta
Jeremías en el siglo V profetiza que la madre Cristo de diferencia de las otras
madres. (Jeremías 31, 22).
Dios inspiró y motivó a todos los
participantes en el Concilio Ecuménico Vaticano II para proclamar en su momento
que María Santísima es Madre de la Iglesia. (21 de noviembre, 1964). La
Santísima Virgen es madre de Dios en el misterio de Cristo y de la Iglesia. San
Ambrosio decía: “La Madre de Dios es tipo de la Iglesia en el orden de la fe,
de la caridad y de la unión perfecta con Cristo”. (Lumen Gentium, numeral 63) la
Iglesia, en su labor apostólica, se fija con razón en aquella que engendró a
Cristo, concebido del Espíritu Santo y nacido de la Virgen, para que también
nazca y crezca por medio de la Iglesia en las almas de los fieles. (Lumen
Gentium, numeral 65)
ORACIÓN A
MARÍA, MADRE DE LA IGLESIA Y MADRE DE NUESTRA FE
“¡Madre, ayuda nuestra fe!
Abre nuestro oído
a la Palabra, para que reconozcamos la voz de Dios y su llamada.
Aviva en nosotros
el deseo de seguir sus pasos, saliendo de nuestra tierra y confiando en su
promesa.
Ayúdanos a
dejarnos tocar por su amor, para que podamos tocarlo en la fe.
Ayúdanos a
fiarnos plenamente de él, a creer en su amor, sobre todo en los momentos de
tribulación y de cruz, cuando nuestra fe es llamada a crecer y a madurar.
Siembra en
nuestra fe la alegría del Resucitado.
Recuérdanos que
quien cree no está nunca solo. Enséñanos a mirar con los ojos de Jesús, para
que él sea luz en nuestro camino.
Y que esta luz de
la fe crezca continuamente en nosotros, hasta que llegue el día sin ocaso, que
es el mismo Cristo, tu Hijo, nuestro Señor.” (Papa Francisco
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https://youtu.be/0QdhXWOb8Kw
