UN BUEN MENSAJERO DE DIOS Evangelio martes 29 de septiembre 2026
LOS GRANDES MENSAJEROS DE DIOS
El buen Mensajero es imagen de su Maestro
Evangelio martes 29 de septiembre 2026
Padre Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Vio Jesús que se
acercaba Natanael y dijo: Ahí tienen a un israelita de verdad, en quien no hay
engaño. Le dice Natanael: ¿De qué me conoces? Le respondió Jesús: Antes de que
Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi. Le respondió
Natanael: Rabbí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel. Jesús le
contestó: ¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees?
Has de ver cosas mayores. Y le añadió: En verdad, en verdad les digo: verán
el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre”.
Juan 1, 47-51
Dios mismo elige, forma y
configura a todos aquellos que van a ser sus mensajeros. Quienes se han
dejado llevar por el Espíritu de Dios, por la Palabra de su Señor, por el
ejemplo de su Maestro, han logrado ser esos buenos comunicadores del Reino de
Dios.
Lo primero en lo que se fija Dios
es que la persona guarde una concordancia entre lo que cree y su manera de ser.
Algo así como una persona sincera y sin doblez. Natanael o Bartolomé era de
Caná de Galilea. Fue uno de los primeros que expresó su Fe en Jesucristo como
el Hijo de Dios. “Tu eres el Hijo de Dios” (Juan 1, 49). Dios le da una gran
noticia a Natanael: “Eres un israelita de verdad” (Juan 1, 47) Un buen poema
del Rey David decía: “¡Feliz el que ha sido absuelto de su pecado y liberado de
su falta! ¡Feliz el hombre a quien el Señor no le tiene en cuenta las culpas, y
en cuyo espíritu no hay doblez!” (Salmo 32).
Lo segundo que desea Dios es que el
futuro mensajero debe tener una experiencia de Dios. Se puede decir que es
de carácter obligatorio. El buen apóstol Felipe como ya había tenido su
experiencia (cfr. Juan 1, 43) no entra en conflicto con Natanael sino que lo
conduce a la segunda etapa, lo invita a conocer al Maestro, le dice: “Ven y lo
verás” (Juan 1, 46). La experiencia con Dios define el futuro y el éxito de
un discípulo. San Francisco de Asís insistía más en el buen testimonio del
discípulo.
Lo tercero es el efecto de la
experiencia del futuro apóstol. Que sepa utilizar muy bien los dones,
gracias, talentos, poderes que el mismo Dios confía en aras del cumplimiento de
la misión: “«Les aseguro que verán el cielo abierto, y a los ángeles de Dios
subir y bajar sobre el Hijo del hombre». (Juan 1, 51). El Mesianismo de
Jesucristo está traducido en servicio y caridad social. (cfr. Papa
Benedicto XVI, Motu Proprio, servicio de la caridad, 1 de diciembre, 2012).
Dios también tiene sus propios
mensajeros divinos: Ángeles y Arcángeles. Miguel es el buen defensor de
Dios, libera al cristiano de las acechanzas del demonio. San Gabriel, enseña,
predica sin miedo el mensaje de Dios. Rafael es la mano providente de Dios, no
se olvida de todos aquellos que sufren.
ORACIÓN PARA
UN BUEN MENSAJERO Y DISCÍPULO
Padre amoroso,
Abre nuestros
corazones a las realidades ocultas:
tu amor por todas las personas
tu presencia en la comunidad
tu llamado a la justicia y la paz.
Que los
sacramentos susciten en nosotros
ese mismo amor
por aquellos con quienes nos reunimos a
adorarte y por
todos los miembros de nuestra familia humana.
Cristo Jesús,
Ayúdanos a imitar
tu ejemplo:
sanar a los enfermos
acoger al extranjero
ayudar a los pobres y vulnerables.
Que los
sacramentos nos recuerden
de tu amor y tu
entrega
que nos
esforzamos por imitar.
Espíritu Santo,
Haz visible a
nuestros ojos lo que es invisible:
tu llamado a tu pueblo
tu exhortación a vivir nuestra fe todos
los días
como testigos de la justicia y la paz.
Que los
sacramentos nos muevan
a participar en
acciones inspiradas en el amor y
que nos
transformen a nosotros y al mundo.
Amén. (Fuente:
usccb.org.esprayers.oración)
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https://youtu.be/2RMEhNg7KGE