UN EXCELENTE MESÍAS Y PASTOR Evangelio martes 28 de abril 2026
EL ENVIADO DE DIOS ES MESÍAS Y UN EXCELENTE PASTOR
La caridad pastoral es de un buen pastor.
Evangelio martes 28 de abril 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Se celebraba en Jerusalén la fiesta
de la Dedicación. Era invierno. Jesús se paseaba por el Templo, en el pórtico
de Salomón. Le rodearon los judíos, y le decían: «¿Hasta cuándo vas a tenernos
en vilo? Si tú eres el Cristo, dinos abiertamente». Jesús les respondió: «Ya les
he dicho, pero no me creen.
Las obras que hago en nombre de mi Padre son las que dan testimonio de mí;
pero ustedes no creen porque no son de mis ovejas. Mis ovejas escuchan mi voz;
yo las conozco y ellas mi siguen. Yo les doy vida eterna y no perecerán jamás,
y nadie las arrebatará de mi mano. El Padre, que me las ha dado, es más grande
que todos, y nadie puede arrebatar nada de la mano del Padre. Yo y el Padre
somos uno.” Juan 10, 22-30
Jesús es el Cristo, es el Mesías,
es quien debía venir, es el excelente Pastor que ofrece mucha caridad y vida a
todas aquellas ovejas que crean en Él. Advierte que esa es su misión. Para
eso ha sido enviado. Como Salvador y Pastor entra en comunión con las ovejas
porque las escucha. Las conoce a todas porque ha estado con ella, sabe
de sus vidas y les ha dedicado tiempo. Les ofrece vida eterna. Como enviado del
Padre, promete a todas aquellas ovejas que lo escuchen y le obedezcan que lograrán
la eternidad.
Jesús Pastor cuida
de sus ovejas. Está pendiente de ella, incluso dice que nadie las
arrebatará de mi mano. El Maestro y Buen Pastor guarda una relación profunda
con las ovejas. Él mismo guarda la unidad con el Padre celestial. Yo y el Padre
somos uno (Juan 10, 30).
El Papa Francisco recomienda a
los pastores que sean muy cercanos a la gente, e irradien su vida con la
ternura: “Un pastor al que le falta la ternura es un pastor rígido. Cercanía
y ternura: Así era Jesús”. Al pastor que no se hace cercano, le falta algo.
Puede que sea un 'patrón, pero no un pastor. El Pastor que sigue a Jesús
“termina su día agotado de hacer el bien”. (Homilía, 30 de enero, 2018).
“El deber del buen pastor es la
caridad; por eso dice: El buen pastor da la vida por las ovejas. Conviene,
pues, distinguir entre el buen pastor y el mal pastor: el buen pastor es
aquel que busca el bien de sus ovejas, en cambio, el mal pastor es el que
persigue su propio bien.
A los pastores que apacientan rebaños de
ovejas no se les exige exponer su propia vida a la muerte por el bien de su
rebaño, pero, en cambio, el pastor espiritual sí que debe renunciar a su vida
corporal ante el peligro de sus ovejas, porque la salvación espiritual del
rebaño es de más precio que la vida corporal del pastor.” (cfr. Santo Tomás
de Aquino. Comentario 10, 3. Evangelio de san Juan, hay un camino de
salvación).
SI DESEAS
ESCUCHAR EL AUDIO DE ESTA REFLEXIÓN HAZ CLICK AQUÍ
https://youtu.be/GIl_f3fMaDs
