2 de junio de 2026

LOS ASUNTOS ETERNOS SON DE DIOS Evangelio miércoles 3 de junio 2026


LOS ASUNTOS ETERNOS SON DE DIOS
“Creer en la resurrección es esencial para nuestra Fe”
Evangelio miércoles 3 de junio 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Se acercan a Jesús unos Saduceos, los cuales dicen que no hay resurrección, y le preguntan: «Maestro, Moisés nos dejó escrito: “Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer pero no hijos, que se case con la viuda y de descendencia a su hermano”.
 
Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos; el segundo se casó con la viuda y murió también sin hijos; lo mismo el tercero; y ninguno de los siete dejó hijos. Por último murió la mujer.
Cuando llegue la resurrección y resuciten, ¿de cuál de ellos será mujer? Porque los siete han estado casados con ella». Jesús les respondió: «¿No estáis equivocados, por no entender la Escritura ni el poder de Dios? Pues cuando resuciten, ni los hombres se casarán ni las mujeres serán dadas en matrimonio, serán como ángeles del cielo” °°° Marcos 12, 18-27.
 
            El matrimonio es una gracia de Dios, es una bendición de Dios, es asistido por Dios, es un sacramento en el orden de la Fe. El matrimonio logra su culmen en el momento de la muerte. Así que Jesús de Nazareth abre muy bien el entendimiento de los saduceos para que comprendan que el matrimonio es para esta vida. En la eternidad todos seremos comprendidos como ángeles del cielo. Los asuntos humanos terminan en la tierra y los eternos dependen de Dios.
 
            No creer en la resurrección de los muertos es un asunto y problema personal. La Escritura enseña muy bien que Dios es un Dios de vivos y no de muertos. (Mateo 22, 32). Solo Dios es quien sabe con seguridad quién va a resucitar, quién se va a salvar, porque sólo él tiene el poder. Nuestra Fe nos debe orientar para confiar plenamente en Dios en lo que él decida. Nuestra misión terrenal es disponer lo que somos y hacemos para dejar a Dios que sea Dios y Él mismo nos de el premio a nuestra salvación.
 
            Moisés es un buen ejemplo de aquella persona que fue llamado por Dios, enviado por Dios, se acogió a la Palabra de Dios y logró mostrar al pueblo de Israel un Dios de vivos. El Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. (Éxodo 3, 7-12) Un Moisés que dio la respuesta correcta de quién era Dios. Anotó: “Yo soy el que soy” (Éxodo 3, 14-17).
 
Los mismos mandatos que Dios enseña a través de Moisés son un Sí a la vida, un Sí al amor, un Sí a la verdad, un Sí al perdón, un Sí a hacer la voluntad de Dios. Esos son los mandamientos. (Éxodo 20, 1-17).  Tertuliano enseñaba: Creer en la resurrección de los muertos ha sido desde sus comienzos un elemento esencial de la fe cristiana. "La resurrección de los muertos es esperanza de los cristianos; somos cristianos por creer en ella" (Catecismo Iglesia Católica, numeral, 991).

ORACIÓN PARA PEDIR A JESUCRISTO
NOS CONCEDA LA GRACIA DE LA ETERNIDAD
Padre, ha llegado la hora; glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti. Y que según el poder que le has dado sobre toda carne, dé también vida eterna a todos los que tú le has dado. Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y al que tú has enviado, Jesucristo. Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste realizar.

Padre, los que tú me has dado, quiero que donde yo esté estén también conmigo, para que contemplan mi gloria, la que me has dado, porque me has amado antes de la creación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido y éstos han conocido que tú me has enviado. Yo les he dado a conocer tu Nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que tú me has amado esté en ellos y yo en ellos." Juan 17, 1-26.
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https://youtu.be/eDa1LGbKzVw