1 de junio de 2026

VIVAMOS LA FE SIN MENTIR NI UTILIZAR Evangelio martes 2 de junio 2026


VIVIMOS LA FE SIN UTILIZAR LA MENTIRA O LA HIPOCRESÍA
A Dios no se le puede engañar.
Evangelio martes 2 de junio 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Le enviaron a algunos de los fariseos y de los herodianos para atraparle en alguna palabra. Acercándose, le dijeron: —Maestro, sabemos que eres veraz y que no te dejas llevar por nadie, pues no haces acepción de personas, sino que enseñas el camino de Dios según la verdad. ¿Es lícito dar tributo al César, o no? ¿Pagamos o no pagamos?
 
Pero él, advirtiendo su hipocresía, les dijo: —¿Por qué me tientan? Tráiganme un denario para que lo vea. Ellos se lo trajeron. Y les dijo: —¿De quién es esta imagen y esta inscripción? —Del César —le contestaron ellos. Jesús les dijo: —Den al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Y se admiraban de Él”. Marcos 12, 13-17
 
            Dar a Dios lo que es de Dios tiene sus implicaciones. Los creyentes debemos aprender a ser proporcionales en nuestra manera de vivir y el arte de pensar. Nos movemos en dos espacios: en el que nos indica la Fe que son los asuntos de Dios y en comunión con todos los que nos rodean que es el mundo terrenal. Cada espacio hay que vivirlo en su justa equidad.
 
Debemos cumplir nuestras obligaciones terrenales con justicia, con respeto, con la justa ética. Debemos entender que vivir equilibradamente nuestra Fe no nos autoriza atacar las instituciones humanas. El Papa Francisco tuvo la razón cuando en un Ángelus explicó la importancia del equilibrio entre lo terrenal y lo divino.
 
Decía el santo Padre: Por un lado, al insinuar devolver al emperador lo que le pertenece, Jesús declara que pagar el impuesto no es un acto de idolatría, sino un acto debido a la autoridad terrenal; por el otro —y es aquí donde Jesús da el «golpe maestro»— reclamando el primado de Dios, pide que se le rinda lo que le espera como Señor de la vida del hombre y de la historia.
 
La referencia a la imagen de César, incisa en la moneda, dice que es justo sentirse ciudadanos del Estado de pleno título —con derechos y deberes—; pero simbólicamente hace pensar en otra imagen que está impresa en cada hombre: la imagen de Dios. Él es el Señor de todo y nosotros, que hemos sido creados «a su imagen» le pertenecemos ante todo a Él. Jesús planteó, a partir de la pregunta hecha por los fariseos, una interrogación más radical y vital para cada uno de nosotros, una interrogación que podemos hacernos: ¿a quién pertenezco yo?
            Contraponer a Dios y al César sería una actitud fundamentalista. El cristiano está llamado a comprometerse concretamente en las realidades terrenales, pero iluminándolas con la luz que viene de Dios. (cfr. Ángelus, 22 de octubre, 2017).
ORACIÓN PIDIENDO NO 
CAER EN LA TRAMPA DEL ENGAÑO
“Padre celestial
Dame discernimiento sobre el engaño del diablo;
el Espíritu Santo me alerta sobre las artimañas del engañador.
Si algo que estoy considerando no es lo correcto para mí,
por favor, redirige mi camino como creyente.
 
Mantén mi vida conforme a los preceptos de tu Palabra;
todo lo que se oponga a tus valores declarados está mal.
Ayúdame a pasar suficiente tiempo contigo en oración
para escuchar tu consejo con firmeza. Amén.
SI DESEAS ESCUCHAR EL AUDIO DE ESTA REFLEXIÓN HAZ CLICK AQUÍ
https://youtu.be/fDFGPPtTsAQ