NOVENA A NUESTRA SEÑORA DEL MONTE CARMELO
7 al 15 de Julio 2026
Orientador Padre Jairo Yate Ramírez
Arquidiócesis de Ibagué
“El Carmelo era sin duda, el monte donde numerosos profetas rindieron culto a Dios. Los principales fueron Elías y su discípulo Eliseo, pero existían también diferentes personas que se retiraban en las cuevas de la montaña para seguir una vida eremítica.A mediados del siglo XII, un grupo de devotos de Tierra Santa procedentes de Occidente -algunos creen que venían de Italia-, decidieron instalarse en el mismo valle que sus antecesores y escogieron como patrona a la Virgen María. Allí construyeron la primera iglesia dedicada a Santa María del Monte Carmelo.
Martes 7 de julio 2026
CANTO A LA VIRGEN MARÍA
Cuántas veces siendo niño te recé, con mis besos te decía que te amaba, poco a poco con el tiempo olvidándome de ti, por caminos que se alejan me perdí, por caminos que se alejan me perdí.
Hoy he vuelto, Madre, a recordar. cuántas cosas dije ante tu altar y al rezarte puedo comprender que una madre no se cansa de esperar que una madre no se cansa de esperar.
Jesús, mi Señor y Redentor: Yo me arrepiento de los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos, ofendí a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que, por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
¡Oh, Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra, ¡Reina y Hermosura del Carmelo!, gracias por regalarnos el signo de tu protección, tu Santo Escapulario. Te llamamos Bienaventurada porque el Todopoderoso ha hecho maravillas en tu humildad de sierva del Señor. Intercede por nosotros, pecadores, para que no nos falte nunca la misericordia de Jesucristo, Hijo de
Dios e Hijo tuyo, que murió y resucitó para la salvación de todos.
Oh, Dulce Madre, gracias por visitarnos con la alegría de la salvación. Madre de Misericordia, gracias por recibirnos a la hora gloriosa de la Cruz, como tus hijos. Vuelve a nosotros tus ojos e intercede ante tu Hijo para que nos alcance de su Padre y nuestro Padre, la gracia de ser obedientes al Espíritu de Amor, y podamos cantar eternamente sus misericordias. Por eso te saludamos diciendo: Dios te salve María llena eres de Gracias, el Señor está contigo, Bendita tú eres entre todas las mujeres, Bendito es el fruto de tu vientre. Santa María Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
MARIA ES LA VIRGEN OYENTE
La que escucha y acoge la Palabra de Dios. También la Iglesia escucha con fe, acoge y distribuye la Palabra a los fieles como pan de vida. (Marialis Cultus. 17) Ella se mantuvo con un espíritu atento y despierto, y es en esas condiciones, que recibe la visita del Arcángel Gabriel: “Llegó el ángel hasta Ella y le dijo: “Alégrate, Llena de gracia, el Señor está contigo” (Lucas 1, 28).
Dios nos pide compasión y misericordia con los demás
“Le presentaron a Jesucristo un mudo endemoniado. Y expulsado el demonio, rompió a hablar el mudo. Y la gente, admirada, decía: Jamás se vio cosa igual en Israel. Pero los fariseos decían: «Por el Príncipe de los demonios expulsa a los demonios. Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, reclamando la Buena Nueva del Reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia.” Mateo 9, 32-38.
La compasión, la bondad y la misericordia de Jesús de Nazareth se impone ante una sociedad con una serie de limitaciones. Excelente ejemplo para la misión nos propone el Salvador del mundo cuando comienza a sembrar la semilla del Evangelio y lo primero que contempla es la enfermedad, la pobreza y las limitaciones de la sociedad judía. Jesucristo se preocupa por la salud de los enfermos de lepra, endemoniados, parálisis, úlceras.
Pues sois de nuestro consuelo el medio más poderoso, Sed nuestro amparo amoroso Madre del dios del Carmelo.
Desde que en la nubecilla Quien sin mancha os figuró, De virgen Madre adoró Elías la maravilla, A vuestro culto Capilla Erigió el primer modelo.
Sed nuestro amparo amoroso Madre del dios del Carmelo.
Tan primeros para Vos Los hijos de Elías fueron Que por timbre merecieron Ser de la Madre de Dios: Es título que por Vos Les dio su heredado anhelo.
Sed nuestro amparo amoroso Madre del dios del Carmelo.
Por ello Vos honras tantas Señora, al Carmelo hicisteis Que viviendo le asististeis, Mil veces con vuestras plantas: Con vuestras pláticas santas Doblasteis su antiguo celo.
Sed nuestro amparo amoroso Madre del dios del Carmelo
Del Carmelo descendieron De Elías los sucesores Y en la Iglesia Coadjutores De los apóstoles fueron: Del evangelio esparcieron la verdad por todo el suelo.
Sed nuestro amparo amoroso Madre del dios del Carmelo
A San Simón, General, El Escapulario disteis, Insignia que nos pusisteis De hijos para señal: Contra el incendio infernal Es defensivo consuelo.
Sed nuestro amparo amoroso Madre del dios del Carmelo
Quien bien viviere y muriere Con tal señal, es notorio Que por Vos del Purgatorio, Saldrá presto, si allí fuere: Por tu patrocinio espere Tomar a la gloria el vuelo.
Sed nuestro amparo amoroso Madre del dios del Carmelo
Vuestro Escapulario Santo Escudo es tan verdadero, Que no hay plomo ni hay acero De quien reciba quebranto, Puede, aunque es de lana, tanto, Que vence el fuego y el hielo.
Sed nuestro amparo amoroso Madre del dios del Carmelo
De vuestro Carmelo flores Son la variedad de Santos, Profetas, Mártires tantos, Vírgenes y Confesores, Pontífices y Doctores, Que hacen vuestro Monte Cielo
Sed nuestro amparo amoroso Madre del dios del Carmelo
Dando culto a vuestro honor Durará siempre el Carmelo, Porque así lo alcanzó el celo De Elías su fundador, Cuando Cristo en el Tabor Mostró su gloria sin velo.
Pues sois de nuestro consuelo el medio más poderoso, Sed nuestro amparo amoroso Madre del dios del Carmelo.
ORACIÓN FINAL
Te suplicamos, Señor, que nos asista con su intercesión poderosa la Santísima Virgen María, Madre y reina del Carmelo, para que, guiados por su ejemplo y protección, lleguemos hasta la cima del monte de la perfección que es Cristo. Que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
Salve Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh, dulce siempre Virgen María! V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
NUESTRO SEGUNDO
DÍA DE LA NOVENA A LA VIRGEN DEL MONTE CARMELO
Miércoles 8 de
julio 2026
CANTO A LA VIRGEN MARÍA
El trece de mayo, la Virgen María bajó de los cielos a Cova de Iría
Ave, ave, ave, María(bis)
A tres pastorcitos, la Madre de Dios descubre el misterio de su corazón
Ave, ave, ave, María(bis)
Haced penitencia, haced oración por los pecadores, implorad perdón. Ave, ave, ave, María(bis)
Jesús, mi Señor y Redentor: Yo me arrepiento de los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos, ofendí a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que, por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
¡Oh, Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra, ¡Reina y Hermosura del Carmelo!, gracias por regalarnos el signo de tu protección, tu Santo Escapulario. Te llamamos Bienaventurada porque el Todopoderoso ha hecho maravillas en tu humildad de sierva del Señor. Intercede por nosotros, pecadores, para que no nos falte nunca la misericordia de Jesucristo, Hijo de
Dios e Hijo tuyo, que murió y resucitó para la salvación de todos.
Oh, Dulce Madre, gracias por visitarnos con la alegría de la salvación. Madre de Misericordia, gracias por recibirnos a la hora gloriosa de la Cruz, como tus hijos. Vuelve a nosotros tus ojos e intercede ante tu Hijo para que nos alcance de su Padre y nuestro Padre, la gracia de ser obedientes al Espíritu de Amor, y podamos cantar eternamente sus misericordias. Por eso te saludamos diciendo: Dios te salve María llena eres de Gracias, el Señor está contigo, Bendita tú eres entre todas las mujeres, Bendito es el fruto de tu vientre. Santa María Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
MARIA ES LA VIRGEN ORANTE
La oración por excelencia de María es el Magnificat, y en Caná en favor de los necesitados. Y luego con la primera comunidad de Jerusalén. Virgen Orante es también la Iglesia que cada día presenta al Padre las necesidades de sus hijos (Marialis Cultus.18)
El Papa Francisco enseñaba: No hay mejor forma de rezar que ponerse como María en una actitud de apertura, de corazón abierto a Dios: “Señor, lo que Tú quieras, cuando Tú quieras y como Tú quieras”. Es decir, el corazón abierto a la voluntad de Dios. (Audiencia, 18 de noviembre, 2020).
QUIEN ES ENVIADO CUMPLE CON SU MISIÓN
“Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de curar cualquier enfermedad o dolencia. Los nombres de los doce Apóstoles son: en primer lugar, Simón, de sobrenombre Pedro, y su hermano Andrés; luego, Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó”. Mateo 10, 1-7
El gran profeta del siglo VIII anuncia a la humanidad quién es el enviado de Dios y cuál es la misión que deberá cumplir. (Isaías 61, 1-6). El mismo Jesucristo en la sinagoga recuerda su misión: “Me enviaron a llevar la buena noticia a los pobres, liberación a los cautivos, vista a los ciegos, libertad a los oprimidos”. (Lucas 4, 17-19).
(cfr. Están al inicio de la novena).
Te suplicamos, Señor, que nos asista con su intercesión poderosa la Santísima Virgen María, Madre y reina del Carmelo, para que, guiados por su ejemplo y protección, lleguemos hasta la cima del monte de la perfección que es Cristo. Que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
Salve Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh, dulce siempre Virgen María! V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
NUESTRO TERCER
DÍA DE LA NOVENA A LA VIRGEN DEL MONTE CARMELO
Jueves 9 de julio
2026
CANTO A LA VIRGEN MARÍA
Es María la Blanca Paloma (2) que ha venid o de América (3)
Jesús, mi Señor y Redentor: Yo me arrepiento de los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos, ofendí a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que, por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
¡Oh, Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra, ¡Reina y Hermosura del Carmelo!, gracias por regalarnos el signo de tu protección, tu Santo Escapulario. Te llamamos Bienaventurada porque el Todopoderoso ha hecho maravillas en tu humildad de sierva del Señor. Intercede por nosotros, pecadores, para que no nos falte nunca la misericordia de Jesucristo, Hijo de
Dios e Hijo tuyo, que murió y resucitó para la salvación de todos.
Oh, Dulce Madre, gracias por visitarnos con la alegría de la salvación. Madre de Misericordia, gracias por recibirnos a la hora gloriosa de la Cruz, como tus hijos. Vuelve a nosotros tus ojos e intercede ante tu Hijo para que nos alcance de su Padre y nuestro Padre, la gracia de ser obedientes al Espíritu de Amor, y podamos cantar eternamente sus misericordias. Por eso te saludamos diciendo: Dios te salve María llena eres de Gracias, el Señor está contigo, Bendita tú eres entre todas las mujeres, Bendito es el fruto de tu vientre. Santa María Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
MARIA ES LA VIRGEN MADRE
Es una prodigiosa maternidad por obra del Espíritu, constituida por Dios como “tipo” y “ejemplar” de la fecundidad de la Virgen Iglesia, - Iglesia Madre e Iglesia hija. (Marialis Cultus 19). «Se la reconoce y se la venera como verdadera Madre de Dios y del Redentor [...] más aún, "es verdaderamente la Madre de los miembros (de Cristo) porque colaboró con su amor a que nacieran en la Iglesia los creyentes, miembros de aquella cabeza" (Lumen Gentium, 53).
NUESTRA MISIÓN ES HACER LA VOLUNTAD DE DIOS
“Estando Jesucristo diciendo estas cosas, alzó la voz una mujer de entre la gente, y dijo: «¡Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te criaron!» Pero Él dijo: «Dichosos más bien los que oyen la Palabra de Dios y la guardan». Lucas 11, 27-28
El apostolado se hace fecundo cuando hacemos la voluntad de Aquel que lo instituyó. Dice el Maestro “Ven y sígueme”. El mismo Maestro da el poder para la predicación de su Palabra y para el combate contra el mismo mal. El discípulo se acostumbra a obedecer y a seguir a su Maestro. Quien cumpla la voluntad de Dios ese será mi hermano, mi hermana y mi madre.
(cfr. Están al inicio de la novena).
Te suplicamos, Señor, que nos asista con su intercesión poderosa la Santísima Virgen María, Madre y reina del Carmelo, para que, guiados por su ejemplo y protección, lleguemos hasta la cima del monte de la perfección que es Cristo. Que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
Salve Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh, dulce siempre Virgen María! V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
NUESTRO CUARTO
DÍA
DE LA NOVENA A LA VIRGEN
DEL MONTE CARMELO
Viernes 10 de
julio 2026
CANTO A LA VIRGEN MARÍA
Madre mía que estás en los cielos envía consuelo a mi corazón. Cuando triste llorando te llama tu mano derrame feliz bendición.
Luna bella de eternos fulgores, manojo de flores, de aroma inmortal. Embálsame mi pecho tu ambiente, y alumbre mi mente tu luz celestial.
Jesús, mi Señor y Redentor: Yo me arrepiento de los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos, ofendí a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que, por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
¡Oh, Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra, ¡Reina y Hermosura del Carmelo!, gracias por regalarnos el signo de tu protección, tu Santo Escapulario. Te llamamos Bienaventurada porque el Todopoderoso ha hecho maravillas en tu humildad de sierva del Señor. Intercede por nosotros, pecadores, para que no nos falte nunca la misericordia de Jesucristo, Hijo de
Dios e Hijo tuyo, que murió y resucitó para la salvación de todos.
Oh, Dulce Madre, gracias por visitarnos con la alegría de la salvación. Madre de Misericordia, gracias por recibirnos a la hora gloriosa de la Cruz, como tus hijos. Vuelve a nosotros tus ojos e intercede ante tu Hijo para que nos alcance de su Padre y nuestro Padre, la gracia de ser obedientes al Espíritu de Amor, y podamos cantar eternamente sus misericordias. Por eso te saludamos diciendo: Dios te salve María llena eres de Gracias, el Señor está contigo, Bendita tú eres entre todas las mujeres, Bendito es el fruto de tu vientre. Santa María Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
MARÍA ES DISCÍPULA POR EXCELENCIA
María es madre y es discípula; y este “catecumenado” de María empieza bien temprano, prácticamente desde el nacimiento del Hijo, María va creciendo en su condición de Primera Cristiana, mientras medita en su corazón todo aquello que le va pasando. (cfr. Lucas 1,29).
Se le considera la primera y más perfecta discípula. No solo por ser la madre de Jesús, sino por su fe inquebrantable, su obediencia al decir "sí" desde la Anunciación y su capacidad para escuchar, meditar y poner en práctica la Palabra divina en su vida.
SABIOS CONSEJOS PARA CUMPLIR NUESTRA MISIÓN
«Jesús dijo a sus discípulos: Miren que los envío como ovejas en medio de lobos. Sean, prudentes como las serpientes, y sencillos como palomas. Guárdense de los hombres, porque los entregarán a los tribunales y los azotarán en sus sinagogas; y por mi causa serán llevados ante gobernadores y reyes, para que den testimonio ante ellos y ante los gentiles. Mas cuando los entreguen, no se preocupen de cómo van a hablar” Mateo 10, 16-23
Recomendaciones sabias del Hijo de Dios para todos aquellos que deseen emprender la misión de Anunciar su Reino y ser sus representantes hasta los confines de la tierra. La primera recomendación es confiar más en Dios y menos en nuestras propias capacidades. La segunda es la prudencia, no todas las personas estarán de acuerdo con lo que anunciamos y proponemos por ende quien es prudente sabe hablar en medio de los lobos. La tercera es no fiarse de toda persona que dice ser quien te aprecia y valora. La cuarta es dejarnos guiar más por el Espíritu de Dios
(cfr. Están al inicio de la novena).
Te suplicamos, Señor, que nos asista con su intercesión poderosa la Santísima Virgen María, Madre y reina del Carmelo, para que, guiados por su ejemplo y protección, lleguemos hasta la cima del monte de la perfección que es Cristo. Que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
Salve Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh, dulce siempre Virgen María! V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
NUESTRO QUINTO
DÍA DE
LA NOVENA A LA VIRGEN
DEL MONTE CARMELO
Sábado 11 de
julio 2026
CANTO A LA VIRGEN MARÍA
María, Tú que velas junto a mí y ves el fuego de mi inquietud María, Madre, enséñame a vivir
con ritmo alegre de juventud (2)
Ven, Señora a nuestra soledad, ven a nuestro corazón; a tantas esperanzas que se han muerto, a nuestro caminar sin ilusión.
Ven y danos la alegría, que nace de la fe y el amor, el gozo de las almas que confían, en medio del esfuerzo y del dolor.
Jesús, mi Señor y Redentor: Yo me arrepiento de los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos, ofendí a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que, por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
¡Oh, Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra, ¡Reina y Hermosura del Carmelo!, gracias por regalarnos el signo de tu protección, tu Santo Escapulario. Te llamamos Bienaventurada porque el Todopoderoso ha hecho maravillas en tu humildad de sierva del Señor. Intercede por nosotros, pecadores, para que no nos falte nunca la misericordia de Jesucristo, Hijo de
Dios e Hijo tuyo, que murió y resucitó para la salvación de todos.
Oh, Dulce Madre, gracias por visitarnos con la alegría de la salvación. Madre de Misericordia, gracias por recibirnos a la hora gloriosa de la Cruz, como tus hijos. Vuelve a nosotros tus ojos e intercede ante tu Hijo para que nos alcance de su Padre y nuestro Padre, la gracia de ser obedientes al Espíritu de Amor, y podamos cantar eternamente sus misericordias. Por eso te saludamos diciendo: Dios te salve María llena eres de Gracias, el Señor está contigo, Bendita tú eres entre todas las mujeres, Bendito es el fruto de tu vientre. Santa María Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
MARÍA ES MODELO PERFECTO PARA NUESTRA FE
Según el Evangelista San Lucas, la Virgen María se mueve exclusivamente en el ámbito de la fe. Una excelente Fe para creer que su Hijo, sería llamado hijo del Altísimo. El Dios hecho hombre, la Palabra encarnada .
La fe se convierte para María en la única medida para abrazar no solo su propio misterio, sino el de su mismo hijo: un puro don que Dios le ha dado no para su gozo o su exaltación, sino para el bien de todo.
CRISTO RECOMIENDA NO SENTIR TEMORES ANTE NUESTRA MISIÓN
«Dijo Jesús: No está el discípulo por encima del maestro, ni el siervo por encima de su amo. Ya le basta al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su amo. Si al dueño de la casa le han llamado Belzebú, ¡cuánto más a sus domésticos! «No tengan miedo. Pues no hay nada encubierto que no haya de ser descubierto, ni oculto que no haya de saberse”. Mateo 10, 24-33.
El primer mal la persecución que sufre una persona porque realiza correctamente la misión y esto no le parece a muchos que sufren de la envidia. El segundo mal es el miedo. El temor puede nacer por la debilidad de darle demasiada importancia al enemigo. Algunas personas se llenan tanto de temor que terminan dejándose manipular por el enemigo.
(cfr. Están al inicio de la novena).
Te suplicamos, Señor, que nos asista con su intercesión poderosa la Santísima Virgen María, Madre y reina del Carmelo, para que, guiados por su ejemplo y protección, lleguemos hasta la cima del monte de la perfección que es Cristo. Que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
Salve Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh, dulce siempre Virgen María! V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
NUESTRO SEXTO DÍA
DE LA
NOVENA A LA VIRGEN
DEL MONTE CARMELO
domingo 12 de
julio 2026
CANTO A LA VIRGEN MARÍA
Madre, óyeme, mi plegaria es un grito en la noche. Madre, mírame, en la noche de mi juventud.
fe. Madre, guíame, en la sombra no encuentro el
camino. Madre, llévame, que a tu lado feliz cantaré.
nacer. Madre, sonreír, sonreír aunque llore en el alma. Madre, construir, caminar aunque vuelva a caer. Madre, sólo soy, el anhelo y la carne que lucha. Madre, tuyo soy, en tus manos me vengo a poner.
Jesús, mi Señor y Redentor: Yo me arrepiento de los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos, ofendí a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que, por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
¡Oh, Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra, ¡Reina y Hermosura del Carmelo!, gracias por regalarnos el signo de tu protección, tu Santo Escapulario. Te llamamos Bienaventurada porque el Todopoderoso ha hecho maravillas en tu humildad de sierva del Señor. Intercede por nosotros, pecadores, para que no nos falte nunca la misericordia de Jesucristo, Hijo de
Dios e Hijo tuyo, que murió y resucitó para la salvación de todos.
Oh, Dulce Madre, gracias por visitarnos con la alegría de la salvación. Madre de Misericordia, gracias por recibirnos a la hora gloriosa de la Cruz, como tus hijos. Vuelve a nosotros tus ojos e intercede ante tu Hijo para que nos alcance de su Padre y nuestro Padre, la gracia de ser obedientes al Espíritu de Amor, y podamos cantar eternamente sus misericordias. Por eso te saludamos diciendo: Dios te salve María llena eres de Gracias, el Señor está contigo, Bendita tú eres entre todas las mujeres, Bendito es el fruto de tu vientre. Santa María Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
MARÍA ES MODELO PERFECTO DE SANTIDAD
“Ella vivió como nadie las bienaventuranzas de Jesús. Ella es la que se estremecía de gozo en la presencia de Dios, la que conservaba todo en su corazón y se dejó atravesar por la espada. Es la santa entre los santos, la más bendita, la que nos enseña el camino de la santidad y nos acompaña. Ella no acepta que nos quedemos caídos y a veces nos lleva en sus brazos sin juzgarnos. Conversar con ella nos consuela, nos libera y nos santifica” (Exhortación Apostólica, Gaudete et Exsultate, 176)
LA PALABRA DE DIOS ES SEMILLA
Y les habló muchas cosas en parábolas. Decía: «Una vez salió un sembrador a sembrar. Y al sembrar, unas semillas cayeron a lo largo del camino; vinieron las aves y se las comieron. Otras cayeron en pedregal, donde no tenían mucha tierra, y brotaron enseguida por no tener hondura de tierra; pero en cuanto salió el sol se agostaron y, por no tener raíz, se secaron. Otras cayeron entre abrojos; crecieron los abrojos y las ahogaron. Otras cayeron en tierra buena y dieron fruto, una ciento, otra sesenta, otra treinta. El que tenga oídos, que oiga». Mateo 13, 1-9
La Palabra de Dios tiene un valor determinante para la vida de cada persona. Dios mismo se comunica con nosotros a través de su Palabra. Hombres y mujeres la han proclamada en la historia gracias a la acción del Espíritu Santo. (2 Pedro 1, 20). La Palabra está inspirada por Dios. (II Timoteo 3, 16).
(cfr. Están al inicio de la novena).
Te suplicamos, Señor, que nos asista con su intercesión poderosa la Santísima Virgen María, Madre y reina del Carmelo, para que, guiados por su ejemplo y protección, lleguemos hasta la cima del monte de la perfección que es Cristo. Que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
Salve Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh, dulce siempre Virgen María! V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
NUESTRO SÉPTIMO
DÍA DE
LA NOVENA A LA VIRGEN
DEL MONTE CARMELO
lunes 13 de julio
2026
CANTO A LA VIRGEN MARÍA
MIENTRAS RECORRES LA VIDA
1. Mientras recorres la vida, tú nunca so lo estás contigo por el camino, Santa María va. Ven con nosotros a caminar, Santa María, ven. (bis)
3. Si por el mundo los hombres sin conocer se van, no niegues nunca tu mano al que contigo está.
4. Aunque parezcan tus pasos inútil caminar tú vas haciendo caminos, otros los seguirán.
Jesús, mi Señor y Redentor: Yo me arrepiento de los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos, ofendí a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que, por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
¡Oh, Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra, ¡Reina y Hermosura del Carmelo!, gracias por regalarnos el signo de tu protección, tu Santo Escapulario. Te llamamos Bienaventurada porque el Todopoderoso ha hecho maravillas en tu humildad de sierva del Señor. Intercede por nosotros, pecadores, para que no nos falte nunca la misericordia de Jesucristo, Hijo de
Dios e Hijo tuyo, que murió y resucitó para la salvación de todos.
Oh, Dulce Madre, gracias por visitarnos con la alegría de la salvación. Madre de Misericordia, gracias por recibirnos a la hora gloriosa de la Cruz, como tus hijos. Vuelve a nosotros tus ojos e intercede ante tu Hijo para que nos alcance de su Padre y nuestro Padre, la gracia de ser obedientes al Espíritu de Amor, y podamos cantar eternamente sus misericordias. Por eso te saludamos diciendo: Dios te salve María llena eres de Gracias, el Señor está contigo, Bendita tú eres entre todas las mujeres, Bendito es el fruto de tu vientre. Santa María Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
MARÍA DECIDE Y ACTÚA
María Decide: ve y comprende la dificultad de los dos jóvenes esposos a quienes falta el vino en la fiesta, reflexiona y sabe que Jesús puede hacer algo, y decide dirigirse al Hijo para que intervenga: «No tienen vino» (cf. v. 3).
María Actúa: María no tiene prisa, no se deja atrapar por el momento, no se deja arrastrar por los acontecimientos. Pero cuando tiene claro lo que Dios le pide, lo que debe hacer, no se detiene, no se demora, sino que va «deprisa». (Papa Francisco, Vaticano 31 de mayo 2013).
LA PALABRA TIENE UN VALOR SUPREMO
«No piensen que he venido a traer paz a la tierra. No he venido a traer paz, sino espada. Sí, he venido a enfrentar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; y enemigos de cada cual serán los que conviven con él. El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí. El que no toma su cruz y me sigue detrás no es digno de mí”. Mateo 10, 34 – 11,1.
No debe existir nada que esté por encima de la Palabra de Dios. La misma Palabra debe ser útil para corregir y superar todas aquellas limitaciones en que vivían las familias en tiempos de Jesús. Por ejemplo, la pobreza. Las divisiones entre los miembros de la familia. Las ambiciones de muchas personas que se sentían por encima de los demás. La Palabra de Dios comienza a circular en todos los ambientes sociales y se convierte en un signo de contradicción, en una esperanza para hombres y mujeres, en un reto de superación.
(cfr. Están al inicio de la novena).
Te suplicamos, Señor, que nos asista con su intercesión poderosa la Santísima Virgen María, Madre y reina del Carmelo, para que, guiados por su ejemplo y protección, lleguemos hasta la cima del monte de la perfección que es Cristo. Que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
Salve Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh, dulce siempre Virgen María! V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
NUESTRO OCTAVO
DÍA DE LA NOVENA A LA VIRGEN DEL MONTE CARMELO
Martes 14 de
julio 2026
CANTO A LA VIRGEN MARÍA
Santa María de la esperanza mantén el ritmo de nuestra espera. Mantén el
ritmo De nuestra espera.
Jesús, mi Señor y Redentor: Yo me arrepiento de los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos, ofendí a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que, por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
¡Oh, Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra, ¡Reina y Hermosura del Carmelo!, gracias por regalarnos el signo de tu protección, tu Santo Escapulario. Te llamamos Bienaventurada porque el Todopoderoso ha hecho maravillas en tu humildad de sierva del Señor. Intercede por nosotros, pecadores, para que no nos falte nunca la misericordia de Jesucristo, Hijo de
Dios e Hijo tuyo, que murió y resucitó para la salvación de todos.
Oh, Dulce Madre, gracias por visitarnos con la alegría de la salvación. Madre de Misericordia, gracias por recibirnos a la hora gloriosa de la Cruz, como tus hijos. Vuelve a nosotros tus ojos e intercede ante tu Hijo para que nos alcance de su Padre y nuestro Padre, la gracia de ser obedientes al Espíritu de Amor, y podamos cantar eternamente sus misericordias. Por eso te saludamos diciendo: Dios te salve María llena eres de Gracias, el Señor está contigo, Bendita tú eres entre todas las mujeres, Bendito es el fruto de tu vientre. Santa María Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
MARÍA GOZA DE INNUMERABLES VIRTUDES
Es una persona de fe y acepta la palabra de Dios. Se destaca por ser obediente y muy generosa. La caridad es la bandera de la Virgen (cfr. Lucas 1,39-45). María goza de ser sabia, se deja guiar por el Espíritu de Dios. María es una mujer de oración. María enseña la paciencia y la fortaleza ante el dolor. (cfr. Juan 19,25). María disfruta de su pobreza y confianza en el Señor. (cfr. Lucas 2,7). Siempre una mujer de la Esperanza (cfr. Eclesiástico 24,24).
DEBEMOS RENDIRLE CUENTAS A DIOS
“Jesús comenzó a recriminar a aquellas ciudades donde había realizado más milagros, porque no se habían convertido. «¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si los milagros realizados entre ustedes se hubieran hecho en Tiro y en Sidón, hace tiempo que se habrían convertido, poniéndose cilicio y cubriéndose con ceniza. Yo les aseguro que, en el día del Juicio, Tiro y Sidón serán tratadas menos rigurosamente que ustedes”. Mateo 11, 20-24
El Papa Francisco enseñó que el pedido de Jesucristo es “Amor” «Recibí de Dios gracias excesivas de su amor, y sintiéndome movida del deseo de corresponderle en algo y rendirle amor por amor». Así enseña León XIII, escribiendo que, mediante la imagen del Sagrado Corazón, la caridad de Cristo «nos incita a devolverle amor por amor». (Encíclica Dilexit Nos, numeral 166).
(cfr. Están al inicio de la novena).
Te suplicamos, Señor, que nos asista con su intercesión poderosa la Santísima Virgen María, Madre y reina del Carmelo, para que, guiados por su ejemplo y protección, lleguemos hasta la cima del monte de la perfección que es Cristo. Que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
Salve Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh, dulce siempre Virgen María! V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
NUESTRO ÚLTIMO
DÍA DE LA NOVENA A LA VIRGEN DEL MONTE CARMELO
Miércoles 15 de
julio 2026
CANTO A LA VIRGEN MARÍA
HOY HE VUELTO.
(bis)
Jesús, mi Señor y Redentor: Yo me arrepiento de los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos, ofendí a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que, por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
¡Oh, Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra, ¡Reina y Hermosura del Carmelo!, gracias por regalarnos el signo de tu protección, tu Santo Escapulario. Te llamamos Bienaventurada porque el Todopoderoso ha hecho maravillas en tu humildad de sierva del Señor. Intercede por nosotros, pecadores, para que no nos falte nunca la misericordia de Jesucristo, Hijo de
Dios e Hijo tuyo, que murió y resucitó para la salvación de todos.
Oh, Dulce Madre, gracias por visitarnos con la alegría de la salvación. Madre de Misericordia, gracias por recibirnos a la hora gloriosa de la Cruz, como tus hijos. Vuelve a nosotros tus ojos e intercede ante tu Hijo para que nos alcance de su Padre y nuestro Padre, la gracia de ser obedientes al Espíritu de Amor, y podamos cantar eternamente sus misericordias. Por eso te saludamos diciendo: Dios te salve María llena eres de Gracias, el Señor está contigo, Bendita tú eres entre todas las mujeres, Bendito es el fruto de tu vientre. Santa María Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
MARÍA ES INMACULADA
"La bienaventurada Virgen María fue preservada inmune de toda mancha del pecado original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente a los méritos de Jesucristo Salvador del género humano" (Papa Pío IX).
Jesucristo, el Salvador prometido (Gen 2,15; Isaías 11,2), por necesidad tendría que venir a nosotros mediante un acto purísimo, libre de todo defecto o pecado (Filipenses 2,6-7)
Los Padres se referían a la Virgen María como la Segunda Eva (cfr. I Corintios 15, 22), pues ella desató el nudo causado por la primera Eva. También se refieren a la Virgen Santísima como la absolutamente pura (San Agustín). La iglesia Oriental ha llamado a María Santísima la "toda santa".
HUMILDAD Y SENCILLEZ EN UN DISCÍPULO
“Tomando Jesús la palabra, dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce nadie sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar”. Mateo 11, 25-27
Proclamarán muy bien el Reino de Dios aquellos que cumplan con los deseos del Maestro de Nazareth. Los humildes, los sencillos, los servidores, los de corazón contrito y humillado, los que no le impongan cargas a los demás, los que no se crean jueces de los demás, el Maestro dice que su yugo es suave y su carga es ligera.
(cfr. Están al inicio de la novena).
Te suplicamos, Señor, que nos asista con su intercesión poderosa la Santísima Virgen María, Madre y reina del Carmelo, para que, guiados por su ejemplo y protección, lleguemos hasta la cima del monte de la perfección que es Cristo. Que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
Salve Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh, dulce siempre Virgen María! V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.









