19 de enero de 2026

NADIE SE JUSTIFICA POR LA LEY Evangelio martes 20 de enero 2026


NADIE SE JUSTIFICA POR LA LEY
“El justo vive por su Fe”.
Evangelio martes 20 de enero 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Caminando Jesucristo a través de un sembrado en día de sábado, sus discípulos, mientras iban, comenzaron a arrancar espigas. Los fariseos le dijeron: Mira, ¿Cómo hacen en sábado lo que no está permitido? Y les dijo: ¿Nunca habéis leído lo que hizo David cuando tuvo necesidad y sintió hambre él y los suyos?
 
¿Cómo entró en la casa de Dios, bajo el pontificado de Abiatar, y comió de los panes de la proposición, que no es lícito comer sino a los sacerdotes, y los dio asimismo y a los suyos? Y añadió: El sábado ha sido hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado. Y dueño del sábado es el Hijo del hombre.” Marcos 2, 23-28
 
            San Juan Pablo II decía: "El error y el mal deben ser condenados y combatidos constantemente; pero el hombre que cae o se equivoca debe ser comprendido y amado”. Tiene toda la razón. El Hijo de Dios dice que Él es el dueño del sábado. Cuando se interpreta al extremo o se cierran todas las puertas al perdón y a la misericordia, no existe ninguna ley que ayude al ser humano. 
 
            El apóstol san Pablo nos enseña que nadie se justifica ante Dios por la ley porque el justo vivirá por su Fe. (Gálatas 3, 11). El apóstol resume muy bien la ley. “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Gálatas 5, 14). No se puede decir que por la Fe podemos anular la Ley, al contrario se confirma la misma ley. (Romanos 3, 31).
 
Viene a bien la aclaración de no excederse en asuntos de la ley, creer que con el complimiento extremos de la ley se va a obtener la salvación. Al contrario: “Dios envió su Hijo nacido de una mujer y sujeto a la ley para redimir a los que estaban sometidos a la ley y hacernos sus hijos. Ya no somos esclavos, sino Hijos” (Gálatas 4, 4-7).
 
            Las personas no se justifican por las obras de la ley sino por la Fe en Jesucristo. Los cristianos han sido liberados de estar bajo la ley “Porque por la ley morí para la ley”. “He muerto a la ley a fin de vivir para Dios. (Gálatas 2, 16-20). Ahora pensemos en lo siguiente: Si la justicia viene de la ley, Cristo ha muerto inútilmente” (Gálatas 2, 21).
 
  Si una persona se libera de la ley ¿puede decir que la ley es pecado? Absolutamente NO. (Romanos 7, 7).  El apóstol aclara: La ley es muy útil porque me recuerda lo que debo o no debo hacer para mi bien espiritual y para el bienestar de la sociedad. Cuando una persona no le da el valor equilibrado a la ley, no la respeta, no le interesa, el pecado toma ventaja en la persona y la lleva a la muerte o a la destrucción. la Ley es santa, como es santo, justo y bueno el precepto. (cfr. Romanos 7, 8-12). Con mi corazón sirvo a la Ley de Dios, pero con mi carne sirvo a la ley del pecado. (Romanos 7, 25).
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https://youtu.be/yXpjtZ8K7OQ