21 de febrero de 2026

LAS TENTACIONES EXIGEN UNA RESPUESTA Evangelio domingo 22 de febrero 2026


LAS TENTACIONES EXIGEN UNA RESPUESTA TAXATIVA
“No tentarás al Señor tu Dios”
Evangelio domingo 22 de febrero 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo. Y después de hacer un ayuno de cuarenta días y cuarenta noches, al fin sintió hambre. Y acercándose el tentador, le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes». Mas él respondió: «Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios».
 
Entonces el diablo le lleva consigo a la Ciudad Santa, le pone sobre el alero del Templo, y le dice: «Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: A sus ángeles te encomendará, y en sus manos te llevarán, para que no tropiece tu pie en piedra alguna». Jesús le dijo: «También está escrito: No tentarás al Señor tu Dios». °°° Mateo 4, 1-11
 
            En sentido etimológico, la "concupiscencia" puede designar toda forma vehemente de deseo humano. Siempre ocurre una guerra entre la carne y el espíritu. (cfr. Gálatas 5, 16). La concupiscencia procede de la desobediencia en el primer pecado. (Génesis 3, 11). (Catecismo, numeral, 2514-2515).        

Cómo enfrentar las tentaciones según nuestra Fe y según la Palabra de Dios. La Escritura enseña que la Concupiscencia es un deseo desmedido en alguna área de nuestra vida. La concupiscencia puede ser el placer, deseo de riquezas, deseo de poder, la misma soberbia humana. El apóstol san Pablo nos enseña que quienes viven conforme a la naturaleza pecaminosa fijan sus deseos en ella. Al contrario los que se fijan en el Espíritu, se dejan llevar por el Espíritu de Dios. (Romanos 8, 5-6). 
 
            El apóstol Santiago advierte que cada persona es tentada por su propia concupiscencia. La misma concupiscencia es madre del pecado y engendra la muerte. No existe la posibilidad el ser tentado por Dios. Dios no tienta a nadie. (Santiago 1, 13-15). El apóstol Juan nos recuerda que el mundo ofrece concupiscencia de la carne, codicia de los ojos y ostentación de la riqueza. No acepten lo que les ofrece el mundo. (1 de Juan 2, 15-17).
 
El Papa Francisco advierte que: Las tres tentaciones que el diablo le presenta a Jesús, “señalan tres caminos” que dan “la ilusión de poder obtener el éxito y la felicidad”, pero “sin Dios”. La primera es “el camino de la avidez de posesión. La segunda es “el camino de la gloria humana. La tercera tentación consiste en “instrumentalizar a Dios para beneficio propio. Estos caminos son obra del diablo, pero nunca de Dios. (Ángelus, 10 de marzo, 2019). Cuida tu salud. Nunca hay que permitir el diálogo con el diablo. 
   
            Una forma práctica de derrotar la concupiscencia es: “Vivan según el espíritu y no sigan los deseos de la naturaleza pecaminosa” (Gálatas 5, 16).
SI DESEAS ESCUCHAR EL AUDIO DE ESTA REFLEXIÓN HAZ CLICK AQUÍ     
https://youtu.be/wo1syH4KnU0