19 de febrero de 2026

AYUNO SIN CONVERSIÓN NO TIENE SENTIDO Evangelio viernes 20 de febrero 2026


AYUNO SIN CONVERSIÓN NO TIENE SENTIDO
El buen ayuno caridad y misericordia.
Evangelio viernes 20 de febrero 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Los discípulos de Juan se le acercaron a Jesús, preguntándole: ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan? Jesús les dijo: - ¿Es que pueden guardar luto los amigos del novio, mientras el novio está con ellos? Llegará un día en que se lleven al novio y entonces ayunarán.” Mateo 9, 14-15
 
            La práctica del ayuno tiene su razón de ser cuando provoca un cambio sustancial en la vida de cada persona. Cuando motiva a la persona ser muy caritativo y misericordioso con los demás. Cuando nos enseña a elegir lo que es bueno, lo que es justo y lo que es necesario.
 
            800 años antes de Jesucristo un excelente profeta, quien anunció la palabra en el norte de Israel, llamaba la atención a la comunidad diciendo: Para qué ayunan, si hacen todo lo contrario. Por qué les gusta querellar y litigar con los demás. Ser injustos con los demás. Falsos testimonios contra los demás. El buen ayuno es: compartir el pan con el hambriento, dejar libre al oprimido, quitar las cadenas de la iniquidad. (cfr. Isaías 58, 1-7).
 
            El Papa Benedicto XVI nos recordaba el verdadero ayuno, parodiando la enseñanza de Jesucristo en su reprimenda a los Fariseos, porque ellos ayunaban pero su corazón estaba lejos de Dios. El verdadero ayuno, por consiguiente, tiene como finalidad comer el “alimento verdadero”, que es hacer la voluntad del Padre (cfr. Juan 4,34). Si, por lo tanto, Adán desobedeció la orden del Señor de “no comer del árbol de la ciencia del bien y del mal”, con el ayuno el creyente desea someterse humildemente a Dios, confiando en su bondad y misericordia. (cfr. Mensaje cuaresmal, año 2009).
 
            San Pedro Crisólogo, obispo italiano y doctor de la Iglesia Católica le daba mucha importancia al ayuno en la vida cristiana diciendo: «El ayuno es paz para el cuerpo, fuerza de las mentes, vigor de las almas» (Sermón VII: de ieiunio 3), y más aún: «El ayuno es el timón de la vida humana y rige toda la nave de nuestro cuerpo» En el dominio de las propias pasiones y en el rechazar los malos deseos reside la verdadera grandeza de un ser humano.   
 
            Para Dios lo más importante es la conversión del corazón, no tanto las cosas externas. (cfr. Joel 2, 12-14). El segundo momento histórico, es la presencia del Salvador del mundo. Dice el Mesías, si ya llegó el Salvador, deben estar con el salvador sus seguidores. El ayuno sigue vigente, sí, siempre como medio de conversión. “Cuando el novio ya no esté, tendrán que ayunar”.
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https://youtu.be/bx7R-rCaBI4