AYUNO SIN CONVERSIÓN NO TIENE SENTIDO Evangelio viernes 20 de febrero 2026
AYUNO SIN CONVERSIÓN NO TIENE
SENTIDO
El buen ayuno caridad y
misericordia.
Evangelio viernes 20 de febrero
2026
Padre, Jairo Yate Ramírez.
Arquidiócesis de Ibagué
“Los discípulos
de Juan se le acercaron a Jesús, preguntándole: ¿Por qué nosotros y los
fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan? Jesús les
dijo: - ¿Es que pueden guardar luto los amigos del novio, mientras el novio
está con ellos? Llegará un día en que se lleven al novio y entonces ayunarán.”
Mateo 9, 14-15
La práctica del ayuno tiene su
razón de ser cuando provoca un cambio sustancial en la vida de cada persona.
Cuando motiva a la persona ser muy caritativo y misericordioso con los demás.
Cuando nos enseña a elegir lo que es bueno, lo que es justo y lo que es
necesario.
800 años antes de Jesucristo un
excelente profeta, quien anunció la palabra en el norte de Israel, llamaba la
atención a la comunidad diciendo: Para qué ayunan, si hacen todo lo
contrario. Por qué les gusta querellar y litigar con los demás. Ser
injustos con los demás. Falsos testimonios contra los demás. El buen ayuno es:
compartir el pan con el hambriento, dejar libre al oprimido, quitar las cadenas
de la iniquidad. (cfr. Isaías 58, 1-7).
El Papa Benedicto XVI nos
recordaba el verdadero ayuno, parodiando la enseñanza de Jesucristo en su
reprimenda a los Fariseos, porque ellos ayunaban pero su corazón estaba lejos
de Dios. El verdadero ayuno, por consiguiente, tiene como finalidad comer el
“alimento verdadero”, que es hacer la voluntad del Padre (cfr. Juan 4,34).
Si, por lo tanto, Adán desobedeció la orden del Señor de “no comer del árbol de
la ciencia del bien y del mal”, con el ayuno el creyente desea someterse
humildemente a Dios, confiando en su bondad y misericordia. (cfr. Mensaje
cuaresmal, año 2009).
San Pedro Crisólogo, obispo
italiano y doctor de la Iglesia Católica le daba mucha importancia al ayuno en
la vida cristiana diciendo: «El ayuno es paz para el cuerpo, fuerza de las
mentes, vigor de las almas» (Sermón VII: de ieiunio 3), y más aún: «El
ayuno es el timón de la vida humana y rige toda la nave de nuestro cuerpo» En
el dominio de las propias pasiones y en el rechazar los malos deseos reside la
verdadera grandeza de un ser humano.
Para Dios lo más importante es la
conversión del corazón, no tanto las cosas externas. (cfr. Joel 2, 12-14).
El segundo momento histórico, es la presencia del Salvador del mundo. Dice el
Mesías, si ya llegó el Salvador, deben estar con el salvador sus seguidores. El
ayuno sigue vigente, sí, siempre como medio de conversión. “Cuando el novio ya
no esté, tendrán que ayunar”.
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https://youtu.be/bx7R-rCaBI4