28 de febrero de 2026

JESUCRISTO MANIFIESTA SU GLORIA Y DIVINIDAD Evangelio domingo 1 de marzo 2026


JESUCRISTO MANIFIESTA SU GLORIA Y DIVINIDAD
Para entrar en la Gloria es necesaria la Cruz
Evangelio domingo 1 de marzo 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los lleva aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos: su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. En esto, se les aparecieron Moisés y Elías que conversaban con él. Tomando Pedro la palabra, dijo a Jesús: «Señor, bueno es estarnos aquí.
 
 Si quieres, haré aquí tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y de la nube salía una voz que decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco; escuchadle». Al oír esto los discípulos cayeron rostro en tierra llenos de miedo. Mas Jesús, acercándose a ellos, los tocó y dijo: «Levantaos, no tengáis miedo». °°° Mateo 17, 1-9
 
            En el año 2002 el santo Padre san Juan Pablo II publicó una carta apostólica “Rosarium Virginis Mariae” meditando la importancia que tiene contemplar los misterios del Hijo de Dios en torno a la Santísima Virgen María. Decía el santo Fijar los ojos en el rostro de Cristo, descubrir su misterio en el camino ordinario y doloroso de su humanidad, hasta percibir su fulgor divino manifestado definitivamente en el Resucitado glorificado a la derecha del Padre, es la tarea de todos los discípulos de Cristo; por lo tanto, es también la nuestra. (Numeral 9).
 
            A la contemplación del rostro de Cristo sólo se llega escuchando, en el Espíritu, la voz del Padre, pues «nadie conoce bien al Hijo sino el Padre» (Mateo 11, 27). (Numeral 18).
            Podemos contemplar los misterios de la luz. Todo en la vida de Jesucristo es Luz. ¿Él es la luz del mundo. (Juan 8, 12). (Numeral 21).
 
            La transfiguración es un misterio, es una verdad de Fe, es el momento que Jesús decide manifestar su gloria, su divinidad, y por ende que sus seguidores entiendan qué significa ser parte de su Gloria. La Iglesia Católica nos enseña que: Por un instante, Jesús muestra su gloria divina, confirmando así la confesión de Pedro. Muestra también que para "entrar en su gloria" (Lucas 24, 26), es necesario pasar por la Cruz en Jerusalén.
 
Moisés y Elías habían visto la gloria de Dios en la Montaña; la Ley y los profetas habían anunciado los sufrimientos del Mesías (cfr. Lucas 24, 27). La Pasión de Jesús es la voluntad por excelencia del Padre: el Hijo actúa como siervo de Dios (cfr. Isaías 42, 1). La nube indica la presencia del Espíritu Santo. Podemos decir que: “En el umbral de la vida pública se sitúa el Bautismo; en el de la Pascua, la Transfiguración”. (Catecismo Iglesia Católica, numerales 555 y 556).
 
            El Papa Francisco enseñó que la transfiguración nos muestra la perspectiva cristiana del sufrimiento, es algo necesario pero transitorio. “Jesús nos asegura que la Cruz, las pruebas, las dificultades en las cuales nos encontramos, tienen su solución y su superación en la Pascua”. (Ángelus, 17 de marzo, 2019).
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https://youtu.be/605lRDnRfYs