ESCUCHAR Y OBEDECER A LA PALABRA Evangelio miércoles 28 de enero 2026
CON LA MENTE Y EL CORAZÓN
CUMPLIMOS LA PALABRA
Es necesario escuchar y obedecer
a la Palabra divina
Evangelio miércoles 28 de enero
2026
Padre, Jairo Yate Ramírez.
Arquidiócesis de Ibagué
“Jesús comenzó a
enseñar a orillas del mar. Una gran multitud se reunió junto a Él, de manera
que debió subir a una barca dentro del mar, y sentarse en ella. Mientras tanto,
la multitud estaba en la orilla. Él les enseñaba muchas cosas por medio de
parábolas, y esto era lo que les enseñaba:
“¡Escuchen! El sembrador salió a sembrar. Mientras sembraba, parte de la
semilla cayó al borde del camino, y vinieron los pájaros y se la comieron. Otra
parte cayó en terreno rocoso, donde no había mucha tierra, y brotó enseguida
porque la tierra era poco profunda; pero cuando salió el sol, se quemó y, por
falta de raíz, se secó.
Otra cayó entre las espinas; éstas crecieron, la sofocaron, y no dio fruto.
Otros granos cayeron en buena tierra y dieron fruto: fueron creciendo y
desarrollándose, y rindieron ya el treinta, ya el sesenta, ya el ciento por
uno”. Y decía: “¡El que tenga oídos para oír, que oiga!” °°° Marcos 4, 1-20
Existen verbos dinámicos y de
mucha sabiduría que nos permiten cumplir con los deseos del Maestro de Nazareth
para que acojamos su santa Palabra y la aprovechemos al máximo
convirtiéndola en fuente de vida, en misión, en conversión, en enseñanza, en
milagro.
Los verbos son: Escuchar, obedecer, acoger, defender la
Palabra del maligno, conservar, meditar. La Palabra debe ocupar un lugar
privilegiado en el corazón y en la mente de cada persona. San Pedro decía: Solo
tú tienes Palabras de vida eterna”. (Juan 6, 68).
Dios quiere sembrar la Palabra en
cada uno de nosotros. Los medios pueden ser los siguientes. Debemos escuchar. El apóstol Santiago
recomienda que no solo debemos escuchar sino llevar a la práctica la Palabra.
(Santiago 1, 22). Quien escucha y practica la Palabra se convierte el alguien
que edifica muy bien su vida sobre la virtud de la prudencia. (Mateo 7, 24). El
apóstol de los gentiles enseña que la Fe viene como el resultado de escuchar la
Palabra. (Romanos 10, 17).
Debemos obedecer lo que diga la
Palabra. La obediencia es la parte esencial de la vivencia de nuestra Fe.
El mayor ejemplo es Jesús de Nazareth que fue obediente hasta la muerte y una
muerte de Cruz. (Filipenses 2, 8). El profeta enseña afirma que obedecer es
mejor que ofrecer mil sacrificios. (1 Samuel 15, 22).
La Palabra debe ocupar un lugar
especial. El apóstol enseña: Si confesamos con la boca que Jesús es el
Señor y creemos en el corazón que Dios lo resucitó seremos salvos. Con el
corazón se cree y con la boca se confiesa. (Romanos 10, 8-10).
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https://youtu.be/JcqeNpiqUko