NO SEAMOS MOTIVO DE ESCÁNDALO Evangelio lunes 10 de noviembre 2025
NO ESCANDALICES CON TU MANERA DE
SER
Con tu forma de hablar, con tus
opiniones
Evangelio lunes 10 de noviembre
2025
Padre, Jairo Yate Ramírez.
Arquidiócesis de Ibagué
“Jesús dijo a sus discípulos: “Es inevitable que haya escándalos, pero ¡ay
de aquél que los ocasiona! Más le valdría que le ataran al cuello una piedra de
moler y lo precipitaran al mar, antes que escandalizar a uno de estos pequeños.
Por lo tanto, ¡tengan cuidado!
Si tu hermano peca, repréndelo, y si se arrepiente, perdónalo. Y si peca
siete veces al día contra ti, y otras tantas vuelve a ti, diciendo: «Me
arrepiento», perdónalo”.
Los Apóstoles dijeron al Señor: “Auméntanos la fe”. Él respondió: “Si
ustedes tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, y dijeran a esa morera
que está ahí: «Arráncate de raíz y plántate en el mar», ella les obedecería”.
Lucas 17, 1-6
Jesucristo está muy interesado en
que cada persona esté muy atenta a no ser motivo de pérdida de la fe a los
demás. Pueden existir varios motivos de escándalo. Por ejemplo: Cuando una
persona adulta escandaliza a un pequeño con sus actitudes y sus
comportamientos. “Cuidado con aquellos que escandalizan a mis pequeños.” (Mateo
18, 6). Nadie debe maltratar la fe o la vida espiritual de otra persona con
actitudes extremas contra la otra persona.
El apóstol de los gentiles
recomienda a sus hermanos en Corinto para que no caigan en la tentación del
escándalo: “Cuando comáis o bebáis o hagáis cualquier otra cosa, hacedlo
todo para gloria de Dios. No deis motivo de escándalo a los judíos, ni a los
griegos, ni a la Iglesia de Dios.” (1 Corintios 10, 31).
Jesucristo nos pide corregir con
caridad y prudencia a quien se equivoque. La Escritura es muy sabia cuando
advierte que si una persona se deja corregir, es una nueva alma para Dios.
(cfr. Mateo 18, 15-18). Nunca debemos ser motivo de escándalo en la manera de
corregir a los demás. Corregir a los demás no nos convierte en jueces. El
apóstol recomienda: Sean benignos los unos con los otros. (Efesios 4, 32). Si
vas a corregir a tu hermano hazlo con mansedumbre, no sea que tu caigas en la
misma tentación. (Gálatas 6, 1).
El Papa Francisco enseña que
corregir es hacerse prójimo, no reprochar las faltas de los demás. "Nunca
reduzcas al otro a su error", porque equivocarse "es un episodio,
un segmento de la vida, no la condición única y definitiva". Por el
contrario, "es necesario ayudar a cada persona, con amor, a ir más allá de
su propio error"
"Corregir significa 'sostener
con': no reprochar a los demás sus pecados, sino, siendo su prójimo, ayudarles
a superarlos, caminando juntos hacia la curación o hacia su inicio".
SI DESEAS
ESCUCHAR EL AUDIO DE ESTA REFLEXIÓN HAZ CLICK AQUÍ
https://youtu.be/HvH41lEXwZo