JUSTICIA Y CARIDAD Evangelio martes 26 de agosto 2025
JUSTICIA CARIDAD Y MISERICODIA
CON LOS DEMÁS
Evangelio martes 26 de agosto
2025
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis
de Ibagué
“Jesús habló
diciendo:
Ay de ustedes,
escribas y fariseos hipócritas, que pagan el diezmo de la menta, del hinojo y
del comino, y descuidan lo esencial de la Ley: la justicia, la misericordia y
la fidelidad. Hay que practicar esto, sin descuidar aquello. ¡Guías ciegos, que
filtran el mosquito y se tragan el camello!¡Ay de ustedes,
escribas y fariseos hipócritas, que limpian por fuera la copa y el plato,
mientras que por dentro están llenos de codicia y desenfreno! ¡Fariseo ciego!
Limpia primero la copa por dentro, y así también quedará limpia por fuera.”
Mateo 23, 23-26
Un No rotundo a la Hipocresía en
materia de religión. En las relaciones con los demás. En la amistad con las
personas. En la misión que le encomienden a cada cual. Un No rotundo a la
casuística en la práctica de la religión, donde parece ser que lo más importante
es pagar lo que diga la ley, cumplir con obligaciones económicas. Un Sí grande para vivir la religión desde
la justicia, la caridad, la misericordia y el buen ejemplo para los demás.
Una religión de la justicia:
Afirma al Escritura: “Ahora comprendo claramente que Dios no hace
discriminaciones, sino que acepta con agrado a todos los que lo temen y
practican la justicia, de cualquier nación que sean” (Hechos 10, 34-38). Una Iglesia de la caridad: Santo Tomás
de Aquino, propone el verdadero culto a Dios en el cumplimiento de la ley
divina. El principal mandato del creador es el amor y éste vivido desde la
caridad.
Así pues, que no existe la
posibilidad de que haya alguien quien diga creer en Dios, seguir los pasos del
Hijo de Dios, mientras no ame y practique la caridad con los demás. Una
Iglesia de la misericordia: Quien tenga compasión de los demás, quien no
descarte a los demás, quien se apiade y practique la misericordia de los demás,
ese cumple perfectamente con la ley de Dios. (cfr. Un buen samaritano, Lucas
10, 25-37)
Una Iglesia del buen ejemplo y
del buen testimonio para los demás. El santo de Asís decía: “prediquen el
Evangelio en todo momento, si es necesario usar palabras, háganlo”. Los
primeros cristianos en la historia de nuestra Iglesia Católica brillaron por
sus buenas obras, por su testimonio de vida, por su vida en comunidad, por su
preocupación por los débiles y desamparados. (cfr. Hechos 2, 41-47).
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https://youtu.be/Fm9tMT9FKA8