SERVIR Y NO EXIGIR Evangelio miércoles 20 de agosto 2025
SERVIR Y NO EXIGIR ES LO QUE
DESEA DIOS DE NOSOTROS
Evangelio miércoles 20 de agosto
2025
Padre, Jairo Yate Ramírez.
Arquidiócesis de Ibagué
“Dijo Jesús a sus
discípulos esta parábola: El Reino de los Cielos se parece a un propietario que
al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con
ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña.
Salió otra vez a
media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo y les dijo: Id
también vosotros a mi viña y os pagaré lo debido. Ellos fueron. Salió al caer
la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: ¿Cómo es que estáis aquí el
día entero sin trabajar?
Le respondieron: Nadie nos ha contratado. Él les dijo: Id también vosotros
a mi viña. Cuando oscureció, el dueño dijo al capataz: Llama a los jornaleros y
págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros.
Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron
los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un
denario cada uno.” °°° Mateo 20, 1-16.
Jesucristo necesita servidores para
el proyecto de salvación del mundo a través de su Reino. El programa del Hijo
de Dios pretende tener un servicio permanente para todos aquellos que deseen
regresar por los caminos del Señor. Esto implica decir que quienes le digan Si
a Dios deberán tener un pensamiento de aquella persona que debe estar más
para servir y menos para exigir.
El Papa Francisco propone el
modelo de un cristiano que exista para servir. “El valor de una persona ya no
depende del papel que desempeña, del éxito que tiene, del trabajo que hace,
del dinero que tiene en el banco; no, la grandeza y el éxito, a los ojos de
Dios, tienen otro nivel: se miden por el servicio. No por lo que se tiene, sino
por lo que se da. ¿Quieres sobresalir? Sirve”.
“Servir no es
una expresión de cortesía: es hacer como Jesús, que, resumiendo su vida en pocas palabras, dijo
que había venido ‘no a ser servido, sino a servir’ “Pero a medida que crecemos
en el cuidado y la disponibilidad hacia los demás, nos volvemos más libres por
dentro, más parecidos a Jesús” (cfr. Ángelus, 19 de septiembre 2021).
Si alguien desea servirle a Dios, la primera
tentación que debe superar es creerse más importante que los demás o creer que se merece ese puesto o ese
título en nombre de la misión del Salvador del mundo. Al contrario. La
Escritura recomienda: “Todo el que se ensalce, será humillado; y el que se
humille, será ensalzado” (Lucas 14, 11).
El buen, el auténtico, el recomendado,
comportamiento de un buen discípulo de Jesucristo es la humildad, la sencillez,
el servicio, la dedicación, el altruismo en la misión encomendada. El Papa Benedicto XVI anunciar
el Evangelio con alegría. San Pablo, llama a quienes anuncian la Palabra
“servidores” no señores de la fe, sino servidores de vuestra alegría, dice san
Pablo en la segunda carta a los Corintios (cf. 1, 24) (Lectio Divina, 10 de
marzo 2011).
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https://youtu.be/w3cwWOR1W78