21 de agosto de 2025

EL AMOR DETERMINA EL ÉXITO Evangelio viernes 22 de agosto 2025


EL AMOR DETERMINA EL ÉXITO O EL FRACASO DE UNA PERSONA
                        
Evangelio viernes 22 de agosto 2025
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Los fariseos, al oír que había hecho callar a los saduceos, se acercaron a Jesús y uno de ellos le preguntó para ponerlo a prueba: Maestro, ¿Cuál es el mandamiento principal de la Ley?Él le dijo: "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser." Este mandamiento es el principal y primero.
El segundo es semejante a él: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo." Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los profetas.” Mateo 22, 34-40.
 
            El Hijo de Dios nos enseña de una manera sintética, las dos formas inteligentes, complementarias y sabias para vivir según el deseo de Dios. La primera opción define todo: Amarás a Dios. La segunda opción, sin lugar a equivocaciones indica el modo perfecto de hacerlo: Amarás a todas las personas con todo corazón, con toda tu alma. Las dos fórmulas dan como resultado el creyente perfecto, el cristiano perfecto, el católico perfecto, la persona que hace verdaderamente la voluntad del creador.
 
            Amar es el verbo determinante en el éxito y la felicidad de cada persona. El uso bueno o inadecuado de dicho verbo dará el resultado éxito o fracaso. Para que no suceda el fracaso o la desilusión de muchas personas. Es necesario definir y después aplicar.  Definir el amor: El Papa Francisco en varios momentos de sus homilías y documentos destacó las siguientes definiciones.  Amar es hacer siempre el bien. El amor verdadero se manifiesta en acciones concretas, no es un sentimentalismo, sino un compromiso con el bienestar de los demás.
 
            El amor es concreto, es incondicional, implica respeto y empatía, es un camino hacia Dios, es un don de Dios. Amar es una fuerza transformadora que nos impulsa a actuar en beneficio de los demás y a construir un mundo más justo y fraterno. (cfr. Exhortación Amoris Laetitia. Encíclica Dilexit Nos).
 
            El segundo paso después de definir es aplicar la enseñanza a la vida cotidiana. La manera de amar a los demás, es con el alma y con el corazón. En otras palabras, no admite término medio. Amar y perdonar marcan la diferencia en el éxito de la vida y misión de una persona. (cfr. Filipenses 2, 6-11). Amar implica, tratar a los demás, como te gustaría que te trataran a ti. Esa es la regla de oro. (Mateo 7, 12).
 
Una religión es el arte de aprender a amar a Dios viendo su rostro en los demás. Las personas se entienden amando y no odiando. Amando y no juzgando a los demás. Amando y viviendo como hermanos con los demás.
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https://youtu.be/3sqoEiC4PcE