8 de agosto de 2025

LA INCREDULIDAD NO ES BUENA Evangelio sábado 9 de agosto 2025


SUPERAR LA INCREDULIDAD TIENE SUS VENTAJAS 
            
Evangelio sábado 9 de agosto 2025
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Se le acercó a Jesús un hombre y le dijo de rodillas: «Señor, ten piedad de mi hijo, que es epiléptico y está muy mal: frecuentemente cae en el fuego y también en el agua. Yo lo llevé a tus discípulos, pero no lo pudieron curar».Jesús respondió: «¡Generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo estaré con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? Tráiganmelo aquí».
Jesús increpó al demonio, y este salió del niño, que desde aquel momento quedó curado.
Los discípulos se acercaron entonces a Jesús y le preguntaron en privado: «¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?».
 
«Porque ustedes tienen poca fe, les dijo. Les aseguro que, si tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, dirían a esta montaña: ‘Trasládate de aquí a allá’, y la montaña se trasladaría; y nada sería imposible para ustedes». Mateo 17, 14-20
 
            ¿Cómo podemos superar la incredulidad? El primer paso es ubicarse cuál tipo de incredulidad padece determinada persona. Existe el rechazo a las verdades reveladas. Existe el menosprecio a la Gracia de Dios. Existe la duda que nos puede conducir a una ceguera espiritual. La Iglesia nos pide estar atentos a no caer en la incredulidad que es el menosprecio de la verdad revelada.
 
No caer en la apostasía que es el rechazo total de la fe. (cfr. Catecismo numerales, 2088 – 2089). Al final del tiempo Jesucristo llamará la atención sobre la incredulidad culpable, porque una persona tuvo todas las posibilidades o una comunidad, pero las rechazó totalmente. Vgr. “El día del juicio Sodoma será tratada con menos rigor” Diferente a Corozaín y Betsaida. (cfr. Mateo 11, 20-25).
 
            El apóstol san Pablo recomienda a Tito llamar la atención a los cretenses para que logren tener una fe pura, limpia. Al contrario, cuando hay incredulidad nos convertimos en personas mentirosas, fatalistas, cínicas. “Todo es limpio para los limpios, pero para los manchados que se niegan a creer, nada es limpio: hasta la mente y la conciencia la tienen corrompida.” (cfr. Tito 1, 15).
 
Cuando una persona es humilde y le pide a Dios que le ayude a superar su incredulidad, en buen creador a través de su Hijo le dirá: “Todo es posible para el que cree, pero ayúdame a superar la incredulidad” (Mateo 9, 28-29)
 
            El Papa Francisco nos recuerda que Jesucristo no se escandaliza en el momento de la incredulidad, sino que pedagógicamente conduce a la persona y le dice: “Trae aquí tu dedo y mira mis manos”. No son palabras desafiantes, sino de misericordia. Jesús comprende la dificultad de Tomás, no lo trata con dureza y el apóstol se conmueve interiormente ante tanta bondad. Y es así que de incrédulo se vuelve creyente, y hace esta confesión de fe tan sencilla y hermosa: «¡Señor mío y Dios mío!» (cfr. Homilía, 24 de abril, 2022).
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https://youtu.be/eK2GK3xH66Q