4 de julio de 2025

UN CAMBIO DE ACTITUD MEJORA NUESTRA FE Evangelio sábado 5 de julio 2025


UN CAMBIO DE ACTITUD MEJORA
Y CUALIFICA NUESTRA VIDA EN LA FE                         
Evangelio sábado 5 de julio 2025
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
            “Se le acercan los discípulos de Juan y le dicen: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos, y tus discípulos no ayunan?» Jesús les dijo: «Pueden acaso los invitados a la boda ponerse tristes mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán.
 
Nadie echa un remiendo de paño sin tundir en un vestido viejo, porque lo añadido tira del vestido, y se produce un desgarrón peor.
Ni tampoco se echa vino nuevo en pellejos viejos; pues de otro modo, los pellejos revientan, el vino se derrama, y los pellejos se echan a perder; sino que el vino nuevo se echa en pellejos nuevos, y así ambos se conservan». Mateo 9, 14-17
 
            Para poder anunciar con fidelidad el programa del Reino del Padre celestial se hace necesario un cambio de actitud. Es imposible proponer un sistema de vida según la Palabra Dios si no hay una renovación espiritual en quien proclama el Evangelio y proponga la nueva vida que ofrece Jesucristo el Hijo de Dios. “A vino nuevo odres nuevos”. Querer evangelizar sin abrir caminos de salvación es tergiversar totalmente lo que significa la Buena Nueva.
 
            Cuando el ayuno no guarda una relación con el cambio integral de una persona, la intención se queda en el tintero. La razón fundamental es la conversión del corazón. Si no sucede este efecto espiritual nuestro ayuno es engañoso y sin sentido. Nuestra Iglesia Católica nos enseña: “la llamada de Jesús a la conversión y a la penitencia no mira, en primer lugar, a las obras exteriores "el saco y la ceniza", los ayunos y las mortificaciones, sino a la conversión del corazón, la penitencia interior.
 
Sin ella, las obras de penitencia permanecen estériles y engañosas; por el contrario, la conversión interior impulsa a la expresión de esta actitud por medio de signos visibles, gestos y obras de penitencia (cfr.  Joel 2, 12-13).
 
            El Papa Benedicto XVI enseñaba: el ayuno es una gran ayuda para evitar el pecado y todo lo que induce a él. "El verdadero ayuno tiene como finalidad comer el 'alimento verdadero', que es hacer la voluntad del Padre". (cfr. Mensaje cuaresma, 2009). El Papa Francisco nos propone no tener miedo al cambio en nuestras costumbres eclesiales. “A vino nuevo odres nuevos” «La Iglesia nos pide a todos nosotros algunos cambios.
 
Nos pide que dejemos de lado las estructuras anticuadas, que no sirven». En cambio, hay que dar cabida a la «ley de las bienaventuranzas», a la «alegría» y a la «libertad que nos trae la novedad del Evangelio» (cfr. Homilía, 5 de septiembre, 2014).
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https://youtu.be/6BGUMujaaUE