23 de febrero de 2025

LA CALIDAD DE LA FE Evangelio lunes 24 de febrero 2025


LA CALIDAD DE FE, DETERMINA EL ÉXITO PERSONAL                                  
Evangelio lunes 24 de febrero 2025
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Cuando Jesús bajó del monte y llegó al sitio donde estaban sus discípulos, vio que mucha gente los rodeaba y que algunos escribas discutían con ellos. Cuando la gente vio a Jesús, se impresionó mucho y corrió a saludarlo.
 
            Él les preguntó: “¿De qué están discutiendo?” De entre la gente, uno le contestó: “Maestro, te he traído a mi hijo, que tiene un espíritu que no lo deja hablar; cada vez que se apodera de él, lo tira al suelo y el muchacho echa espumarajos, rechina los dientes y se queda tieso.
            Les he pedido a tus discípulos que lo expulsen, pero no han podido”. Jesús les contestó: “¡Gente incrédula! ¿Hasta cuándo tendré que estar con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? Tráiganme al muchacho”. Y se lo trajeron. En cuanto el espíritu vio a Jesús, se puso a retorcer al muchacho; lo derribó por tierra y lo revolcó.” Marcos 9, 14-29.
 
            La calidad de fe de cada persona, determina su éxito contra el maligno, su éxito para entender mejor los asuntos de Dios, su éxito para combatir los momentos difíciles de la vida, su éxito para alcanzar la santidad de vida. La fe es un don, una gracia, una virtud.
 
            El Papa Benedicto XVI nos explica los verdaderos cambios que produce la verdadera fe en una persona: La fe lleva a descubrir que el encuentro con Dios valora, perfecciona y eleva cuanto hay de verdadero, de bueno y de bello en el hombre. Es así que, mientras Dios se revela y se deja conocer, el hombre llega a saber quién es Dios, y conociéndole se descubre a sí mismo, su proprio origen, su destino, la grandeza y la dignidad de la vida humana. (Audiencia, 21 de noviembre, 2012).
 
            El Hijo de Dios nos reprende por la incredulidad. La Iglesia Católica nos recomienda alimentar la fe con prudencia y vigilancia. Debemos evitar la duda voluntaria que consiste en rechazar lo que Dios ha revelado. La duda involuntaria, es la dificultad para creer y aceptar. La incredulidad es el menosprecio de la verdad revelada o el rechazo voluntario de prestarle asentimiento. (Catecismo, numeral 2087-2089).
 
            Una persona de fe debe estar atenta a que los enemigos de la fe no provoquen la incredulidad en su vida. Los consejos sabios serían los siguientes: Una persona de fe acepta los designios de Dios, sin entras a discutirlos. Una persona de fe, se alimenta de la Palabra de Dios y vive según los sacramentos de Dios. Una persona de fe, reconocer su error y se levanta para seguir en el camino de Dios. Una persona de fe confía más en la voluntad de Dios y menos en sus propias fuerzas.
SI DESEAS ESCUCHAR EL AUDIO DE ESTA REFLEXIÓN HAZ CLICK AQUÍ