SOMOS Y VIVIMOS COMO PERSONAS DE FE
Evangelio domingo 5 de octubre 2025
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
«Los apóstoles le dijeron al Señor:
«Auméntanos la fe». El Señor dijo: «Si tuvieran fe como un granito de mostaza, dirías a esa morera: “Arráncate de raíz y plántate en el mar”, y os obedecería. ¿Quién de ustedes, si tiene un criado labrando o pastoreando, le dice cuando vuelve del campo: “Enseguida, ven y ponte a la mesa”?
¿No le diréis más bien: “Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como
y bebo, y después comerás y beberás tú”? ¿Acaso tendrás que estar agradecidos
al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo ustedes: cuando hayan hecho todo
lo que se les ha mandado, digan: “Somos siervos inútiles, hemos hecho lo que
teníamos que hacer”» Lucas 17, 5-10.
El Hijo de Dios educa y fortalece en
la Fe a sus discípulos. Dios quiere que cada uno de nosotros se sienta muy
seguro en quién cree, en lo que cree, y cómo debe ser una persona creyente.
La misión que realiza cada persona en la Iglesia depende de la fe. Es
importante tener una Fe centrada en Dios y una Fe cultivada según la Palabra de
Dios.
El Catecismo de nuestra Iglesia
Católica nos educa muy bien sobre nuestra Fe. Nuestra profesión de fe
comienza por Dios, porque Dios es "el Primero y el Ultimo" (Isaías
44, 6), el Principio y el Fin de todo. El Credo comienza por Dios Padre, porque
el Padre es la Primera Persona Divina de la Santísima Trinidad; nuestro Símbolo
se inicia con la creación del Cielo y de la tierra, ya que la creación es el
comienzo y el fundamento de todas las obras de Dios.
Nuestra primera profesión de Fe es
en Dios. El mismo CREDO que oramos en
nuestra Iglesia, nos indica el principio de nuestra Fe. Creo en Dios.
Jesús mismo confirma que Dios es "el único Señor" (cfr. Marcos
12, 29-30). Confesar que "Jesús es Señor" es lo propio de la fe
cristiana. Esto no es contrario a la fe en el Dios Único (Catecismo, numeral
202).
La fe debe gozar de unas
características. Siempre debe ser un encuentro con Dios. Creemos que todo lo
que le pedimos a Dios él nos lo concederá a través de la oración. (Marcos
11, 24). Nuestra Fe debe ser sencilla. Eso implica decir que no son necesarios
los grandes discursos sino las profundas actitudes de Fe en cada persona.
Vivimos por la Fe, no por vista. (2 Corintios 5, 7).
Nuestra Fe debe ser vital.
Lo que somos y lo que hacemos debe estar movido por la Fe. Sin Fe es imposible
agradarle a Dios. Para quien cree todo es posible. (Marcos 9, 23).
SI DESEAS ESCUCHAR EL AUDIO DE ESTA REFLEXIÓN HAZ CLICK AQUÍ
https://youtu.be/QjFwJM22QqQ
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